Los más pequeños de casa desfilaron ayer en conmemoración del 185 aniversario de independencia del país y lo hicieron a lo grande.
El entusiasmo que los chiquitines de más de 15 kínderes de la ciudad demostraron impresionó a las autoridades y a los ciudadanos que los observaban.
La participación de los pequeños de la fundación Integrar, que padecen el síndrome de down, y de los alumnos del Instituto Sampedrano de Educación Especial, Isee, sobresalió en el desfile.
La música y el movimiento de las pequeñas palillonas no fueron la excepción.
La puntualidad y la seguridad fueron piezas clave para que el evento de los pequeños fuera impecable y los padres que los acompañaban lo disfrutaran. El espectáculo se desarrolló en orden y con mucho fervor.
Los pequeños demostraron civismo y se identificaron también con los militares.