29/05/2024
01:22 AM

Primarias de Puerto Rico arrojan luz sobre su 'inusual' relación con EUA

Los puertorriqueños elegirán el domingo en las primarias demócratas a un candidato a la presidencia al que no podrán votar en las elecciones de noviembre, arrojando luz sobre la 'inusual' relación entre Estados Unidos y la isla, calificada incluso de 'colonial' por algunos políticos consultados por la AFP.

    Los puertorriqueños elegirán el domingo en las primarias demócratas a un candidato a la presidencia al que no podrán votar en las elecciones de noviembre, arrojando luz sobre la 'inusual' relación entre Estados Unidos y la isla, calificada incluso de 'colonial' por algunos políticos consultados por la AFP.

    'Esta primaria puede ayudar a que a Puerto Rico lo vean como parte de la nación americana y se le ponga más atención al dilema de su estatus político, que es básicamente el de una colonia de Estados Unidos', afirmó José Serrano, congresista demócrata por Nueva York, nacido en la isla caribeña.

    'Esto demuestra que debemos resolver nuestro problema colonial de 500 años', agregó por su parte el republicano Luis Fortuño, comisionado residente de Puerto Rico en el Congreso estadounidense, donde no tiene derecho a voto, y promociona con Serrano un proyecto de nuevas consultas populares para la isla.

    Paradójicamente, los 4 millones de puertorriqueños radicados en Estados Unidos sí podrán participar en las elecciones presidenciales y su voto hasta será muy buscado si viven en un estado clave como Florida. Mientras, los 4 millones de la isla pasarán probablemente al olvido después de las primarias.

    'Los precandidatos vienen, hacen algunas promesas, pero la misma naturaleza de la relación política hace que sea difícil para Puerto Rico luego darle continuidad a unas promesas hechas en el proceso de las primarias', afirmó Javier Colón Morera, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Puerto Rico.

    Eso sí, 'si algo beneficioso tiene este proceso de las primarias es que arroja luz sobre un arreglo que no es necesariamente satisfactorio para nadie', explicó el analista, que tildó la relación política con Estados Unidos de problema 'no resuelto'.

    La isla caribeña, que España perdió en 1898 tras la guerra contra Estados Unidos, tiene desde los años 50 el estatuto de 'Estado Libre Asociado', y sus habitantes ratificaron esta situación en varios plebiscitos, derrotando a los partidarios de la independencia y de la 'estadidad' (estado miembro de EUA).

    Según Colón Morera, nadie está satisfecho con la situación actual.

    'Ya sea porque uno favorece la independencia, ya sea porque quiere formar parte integral del sistema norteamericano o ya sea por que es autonomista y quiere menos intervención del gobierno federal, cualquiera de las facciones políticas está insatisfecha con el acuerdo', dijo.

    Aunque el Partido Demócrata no exista como tal en el mundo político de Puerto Rico, sí tiene un presidente en la isla, Roberto Prats, que se define como 'estadolibrista', apoya a Hillary Clinton y ofrece mejorar el estatuto actual.

    Desde su punto de vista, la senadora 'ha hecho algunos planteamientos de que ella favorecería que los puertorriqueños voten por el presidente'.

    Según él, no obstante, el mayor problema de Puerto Rico no es su estatus, sino 'la educación, la salud y el desarrollo económico', y las primarias sirven para que sus habitantes hagan oír su voz y llamen la atención sobre los problemas para que sean atendidos.

    A pesar de ser del mismo partido que Prats y apoyar a la misma candidata, Serrano discrepa con él sobre el futuro de la isla y coincide en cambio con Fortuño, republicano y partidario del senador John McCain.

    'Yo veo a Puerto Rico como mi mamá y a Estados Unidos como mi papá y creo que después de 110 años, mi papá se debe de casarse con ella o dejarla', afirmó Serrano.

    Junto a Fortuño, presentó un proyecto de ley en el Congreso para que los puertorriqueños determinen en dos consultas populares sucesivas qué futuro quieren para su isla.

    La presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, la demócrata Nancy Pelosi, se cuidó de sacar el proyecto del cajón antes de las primarias del domingo, ya que no se ha logrado el consenso entre las facciones puertorriqueñas dado que algunos consideran que está diseñado para favorecer a la 'estadidad'.