03/04/2026
06:51 PM

‘Los problemas más bien deben unir a las parejas’

Amalia de Hernández había hecho todo lo posible por rescatar su matrimonio resquebrajado por la vida desordenada de su esposo...

Amalia de Hernández había hecho todo lo posible por rescatar su matrimonio resquebrajado por la vida desordenada de su esposo Marco Antonio y la falta de capacidad suya para ayudarlo. Se moría de celos cada vez que su compañero se iba con sus amigos y regresaba embriagado en horas de la madrugada.

“Yo me pintaba el pelo de morado, de amarillo o de rojo para atraerlo, pensando que tal vez buscaba afuera de la casa otras mujeres con atractivos que yo no tenía”, comenta ella.

Tenían siete años de casados y un niño pequeño cuando él comenzó a buscar refugio en sus amigos y el alcohol, para eludir a una mujer que no hacía más que reclamarle a gritos cuando llegaba tarde.

Las cosas se fueron agravando cada vez más. Ella se volvió una mujer mucho más celosa y desconfiada mientras que él reaccionaba golpeándola cuando le reclamaba.

“Yo no me dejaba y terminábamos en el suelo agarrados hasta que él se levantaba arañado de la cara y yo con un ojo morado. Después quedábamos sin hablarnos hasta tres meses aunque dormíamos en la misma cama”, dice Amalia.

Al no soportar aquel infierno ella decidió abandonarlo y se fue a vivir a Estados Unidos con unos familiares. Allá se dio cuenta que a pesar de todo, el amor que la había llevado a unirse con Marco Antonio, seguía vivo.

“Gastaba casi todo mi sueldo en llamadas de larga distancia, mientras que él gastaba otro tanto en Honduras y los dos terminábamos llorando en el teléfono”, comenta Amalia.

Marco Antonio le rogaba que volviera, con la promesa de que iba a cambiar, hasta que finalmente la convenció. Sin embargo, fue ella la que comenzó a cambiar después de buscar ayuda en la iglesia y en vez de gritarle, se quedaba callada cuando él llegaba tomado.

Fue entonces cuando Marco Antonio decidió darle también un giro a su vida para entregarse de lleno al hogar.

Ahora el matrimonio con más de 20 años de unidad y comprensión, sirve de ejemplo a otras parejas con dificultades y dan testimonio de sus vivencias en las charlas pre matrimoniales.

De no haber asumido ambos esa actitud, el matrimonio se hubiese desmoronado irremediablemente como el de otras muchas parejas que no buscan una solución oportuna a sus problemas de relación.

Muchas causas, una solución

La comunicación basada en el amor que unió a las parejas es uno de los pilares fundamentales que sostienen el matrimonio y por ende a la familia, dice la licenciada en psicología Geraldina Zablah.

Indicó que existen muchas causas para que se destruya un matrimonio por muy sólido que parezca, pero que siempre será el respeto mutuo y la comunicación de pareja, lo que ayudará a salvarlo de cualquier tempestad.

Por ejemplo, los problemas económicos son hoy en día un factor predominante en las separaciones. “Hay personas que no les pagan puntualmente o no tienen empleo y al ver que no pueden aportar dinero en la casa, se van alejando en busca de salidas falsas agravando la situación, mientras que el cónyuge que queda en casa se siente solo sin el apoyo del otro, entonces cada quien toma por su lado”, dice la profesional.

Indicó que este tipo de problemas más bien deben unir a la pareja, pues si ambos los enfrentan con hidalguía y con amor, se van a sentir fortalecidos por el apoyo del otro.

Hasta la infidelidad considerada la principal culpable de los desbarajustes conyugales, tiene su antídoto en el amor. “Si se mantiene viva la llama del amor, no habrá infidelidad, lo mismo que si hay comprensión entre los cónyuges”, dice la profesional.

Hay personas que quieren pagar con la misma moneda a su pareja por su mal comportamiento. “Si él se va de parranda con sus amigos, pues yo también me voy con mis amigas”. En vez de asumir esta actitud lo mejor es dialogar o ver en que estoy fallando para que no quiera estar conmigo, dijo.

Indicó que todos estos conocimientos sobre el amor y la comprensión como bases de la felicidad matrimonial, muchas parejas lo saben porque se lo enseñan en los cursillos pre matrimoniales, pero resulta que los pierden en el camino. “La felicidad no debe ser una meta, sino un estado emocional que se vive día a día, es como ir poniendo bloques de amor y comprensión, uno sobre otro”, expresó.

Se refirió también a la diferencia de edad entre las parejas, como una de las causas atribuidas a los divorcios. “A veces estas relaciones funcionan y a veces no, todo depende de lo mismo que he hablado: del amor y la comprensión. En toda relación debe haber normas de cómo vamos a funcionar, exponer cada uno sus gustos para establecer las reglas basadas en el amor y la comprensión”, explicó.

Dijo que a su consultorio han llegado parejas con marcadas diferencias de edad, pero aunque tienen sus problemas, funcionan bien como matrimonio.

Si el hombre es quien tiene la mayor cantidad de años, no por eso debe asumir el papel de papá sino el del amante perfecto. Puede ser el cabeza de familia, pero con su mujer a la par. Si ambos se entrelazan como los dedos de dos manos, serán más fuertes, agregó.

Estos conceptos son valederos también para las parejas en las que hay diferencia de preparación académica o de status social y económico.

“Todos somos ignorantes o buenos en algo, lo importante es mantener una relación basada en el respeto, sin menospreciar a la otra persona”.

El matrimonio comienza a resquebrajarse cuando uno de los cónyuges le falta el respeto al otro llamándolo ignorante o recordándole su baja posición social.

Zablah comentó que como profesional de la psicología sabe alternar en las reuniones de su esposo que es abogado. “No voy a dar opiniones sobre eso que es su campo, pero no por eso me siento menos. Si yo estoy con mis compañeros psicólogos él escucha, pero si quiere participar en la plática no le voy a decir: ‘vos no te metás que no sabés nada’”.

Hasta los avances de la tecnología en materia de comunicación pueden interferir en las relaciones de pareja, en vez de contribuir a unirla, si no se establecen las normas de la convivencia matrimonial. Se dan casos en que siempre que él y ella están conversando en forma amena sobre cosas de la familia, “suena el maldito celular” de uno de los dos y se echa a perder ese bonito momento.

Si estas interrupciones son frecuentes, es mejor que la pareja hable: Mira amor, dile a esa persona que te llame después si no es muy importante lo que te va a decir, ahora platiquemos sobre nosotros.

Tampoco debemos despreciar a nuestra pareja por un programa de televisión o encerrarse en la web, a menos que sea para que lo disfruten juntos. “La tecnología debe estar a nuestro servicio, no nosotros al servicio de la tecnología”, enfatizó la profesional.

La presencia de Dios

El obispo auxiliar de San Pedro Sula, Rómulo Emiliani, considera que el matrimonio está en crisis porque no hay amor auténtico, porque no hay madurez humana y porque dentro de muchas casas se ha ido perdiendo la presencia y el amor de Dios.

“La voluntad de Dios es que la pareja cristiana sea una sola carne, que se unan en auténtico amor, que sean fieles, que se amen, que se perdonen, que se quieran”.

El orientador matrimonial de la Iglesia Católica, Deblin German Díaz, coincide en que existe una infinidad de causas para que se produzca un divorcio, pero que “la principal es el alejamiento de Dios en la vida del hombre”.

Indicó que el matrimonio es una institución establecida por Dios, “es su plan perfecto para el hombre”, por eso no debemos alejarnos del Padre ni tampoco ignorar la doctrina cristiana.

Díaz quien da charlas previas al matrimonio en el Apostolado Israel del barrio Las Acacias de San Pedro Sula admitió que el hombre puede caer en la tentación y serle infiel a su pareja, pero si tiene a Dios como centro de su hogar, sabrá que al cometer ese pecado, atenta contra el plan de su Creador.

Manifestó que así como están las cosas en la actual sociedad, “los matrimonios ven muy normal casarse hasta tres veces porque, al no poner su mirada en lo Alto, se van perdiendo los valores”.

Como orientador matrimonial ha visto “señores de 70 años que están dejando a su esposa porque han caído en la infidelidad”.

Indicó que no hay edades ni sexo para cometer este pecado, pues cada vez son más las mujeres que le pagan mal al esposo. “Quienes pagan las consecuencias son los hijos porque van a buscar en las maras y en los vicios el afecto que no tienen en su casa”.

Díaz considera que si las parejas buscaran ayuda cuando los conflictos comienzan a infiltrarse en sus relaciones, como lo hicieron los esposos Hernández, habría menos rupturas de matrimonio, pero resulta que por nuestra cultura machista, prefieren ahogarse en sus problemas.

Profesiones que afectan al matrimonio

Muchas de las desavenencias y hasta los divorcios que se dan entre las parejas matrimoniales, tienen que ver con el tipo de trabajo que realiza uno de los cónyuges.

Para el caso, los médicos, las enfermeras, los periodistas y los policías están entre los profesionales que en ocasiones deben separarse de su pareja, lo que por lo general es motivo de reclamos por parte de la persona que queda sola en casa.

La presidenta de las enfermeras del Hospital Mario Rivas de San Pedro Sula, Ana Mebis Velásquez, considera que un cincuenta por ciento de las mujeres de blanco, han tenido problemas en su hogar porque el marido no acepta que se quede haciendo el turno C que comienza a las siete de la noche y termina a las siete de la mañana .

“A saber con cuántos médicos te acostás y a los médicos les dicen a saber con cuántas enfermeras”, comentó por su parte la enfermera Edna Flores, al referirse al problema que enfrentan muchas de sus compañeras y compañeros.

Por su parte el vocero de la Policía, Juan López Rochez dijo que casos de separación de parejas se dan “por montón” en esta institución, pero que ya el Ministerio de Seguridad está tomando medidas.

Por ejemplo, antes de trasladar a un policía, su jefe debe considerar si tiene familia y dónde se encuentra. “También estamos recurriendo a psicólogos para ayudar a los agentes que tienen problemas a causa de sus turnos”, explicó.