PUERTO LEMPIRA.

Los que son padecimientos tratables, terminan convirtiéndose en enfermedades crónicas para muchos misquitos que no tienen acceso a recibir servicios médicos especializados.

La pobreza es su condena. Muchos podrían recibir la atención debida con tan solo ir al hospital de Puerto Lempira, pero una gran cantidad de habitantes del municipio, que viven en aisladas comunidades a las que solo se puede llegar por agua, no tienen el dinero para pagar el viaje hasta la zona donde está el centro asistencial.

Son varios los que remito al hospital, pero luego me entero que en realidad solo se fueron a sus chozas a aguantar el dolor o a que sus enfermedades se vuelvan crónicas. No es que no quieran ir, es que no tienen el dinero para pagar el viaje en lancha”, cuenta Jenny Melissa Oliva, médico del centro de salud de Yahurabila.

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La doctora explicó que tanto las enfermedades crónicas como por insalubridad son el azote de los misquitos, ya que muchos sufren estos padecimientos.

Diario LA PRENSA visitó estas zonas y comprobó que son incontables las familias misquitas que viven sin acceso a agua potable, sin energía eléctrica y carecen de un sistema de saneamiento.

Foto: La Prensa

Misquitos muestran lo que han pescado para comer.
Debido a su falta de acceso a servicios públicos padecen varias enfermedades por diarrea, infecciones, parásitos, ya que no pueden preparar adecuadamente sus alimentos. Como no tienen servicio de agua, muchos beben incluso agua de lluvia y después se enferman”, relató.

En Yahurabila no hay energía eléctrica.El centro de salud tenía un panel solar, con el que podía brindar más atenciones, pero fue robado, por lo que ya no pueden hacer nebulizaciones.
Las enfermedades respiratorias también son de las que más padecen aquí, pero sin electricidad ya no podemos brindar esa atención tan básica”, contó la doctora Oliva.

Solidaridad. Por su parte, Ana Julia Echeverría, vicealcaldesa de Puerto Lempira, aseguró que tratan de ayudar a cuantos pueden, cuando alguien no tiene cómo ir al hospital.

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Centro de salud de Yahurabila.
Aquí hay mucha pobreza y muchas veces no se sabe de todos los casos, pero a quien se puede se le ayuda, porque aquí hay un sentimiento de que todos somos hermanos”, dijo.

El problema es grande, debido a que de más de 54,000 habitantes que hay en Puerto Lempira, son más de 34,000 los que viven en la zona rural, donde se concentra la mayor pobreza.

Cambiar la tendencia de enfermedades por infecciones es una tarea difícil, ya que primero debería brindarse acceso a servicios básicos a la mayoría de misquitos.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 49% de habitantes en Puerto Lempira obtiene agua de pozos malacates y el 23% de vertientes, ríos, arroyos o lagunas.
Además, el 73% cocina usando leña.

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La doctora Jenny Oliva atiende a misquitos de las zonas más pobres.