El presidente de España José Luis Rodríguez Zapatero deja La Moncloa notablamente más deteriorado. Hace 8 años, cuando ganó por primera vez las elecciones, no pintaba canas y su rostro apenas mostraba una arruga, mientras que a Cristina Fernández de Kirchner, presidenta reelecta de Argentina le iba mejor en su apariencia cuando era la esposa del presidente Ernesto Kirchner.
Estas son solo dos muestras de que las mieles del poder al fin les pasa la factura a los gobernantes, como demuestra esta galería de fotografías en las que se puede observar la evolución física de algunos de los líderes mundiales.