Vinculan una frecuencia cardiaca alta con el riesgo de demencia

La frecuencia cardiaca en reposo se puede reducir a través del ejercicio o del tratamiento médico

The New York Times.

Monitorizar la frecuencia cardiaca en reposo de los adultos mayores podría ayudar a identificar a los que son más propensos a experimentar un deterioro en la función mental, sugiere un análisis sueco.

Los investigadores encontraron que una frecuencia cardiaca en reposo alta se asociaba con un mayor riesgo de demencia.

“Creemos que sería valioso explorar si la frecuencia cardiaca en reposo podría identificar a los pacientes con un riesgo alto de demencia”, planteó la autora principal, la doctora Yume Imahori, del Centro de Investigación sobre el Envejecimiento del Instituto Karolinska, en Estocolmo.

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“Si seguimos con cuidado la función cognitiva de estos pacientes, e intervenimos pronto, el inicio de la demencia se podría retrasar, lo que puede tener un impacto sustancial en su calidad de vida”, añadió Imahori en un comunicado de prensa del instituto.

El riesgo es alto

En el estudio, su equipo dio seguimiento a más de 2,100 personas en Estocolmo, durante hasta 12 años. Los participantes tenían a partir de 60 años.

En promedio, los que tenían una frecuencia cardiaca en reposo de 80 latidos o más por minuto presentaban un aumento de un 55 por ciento en el riesgo de demencia, en comparación con los que tenían una frecuencia cardiaca de 60 a 69 latidos por minuto.

El vínculo entre una frecuencia cardiaca más alta y la demencia siguió siendo significativo incluso después de que los investigadores tomaran en cuenta factores como la enfermedad cardiaca, según los hallazgos, que aparecen en la edición en línea del 3 de diciembre de la revista Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association.

Aun así, los autores anotaron que sus hallazgos podrían haberse visto afectados por una enfermedad cardiaca no detectada, y por el hecho de que más participantes con enfermedad cardiaca no vivieran suficiente tiempo para desarrollar una demencia.

Los investigadores también enfatizaron que su estudio no probó una relación causal entre una frecuencia cardiaca en reposo elevada y el riesgo de demencia.

La frecuencia cardiaca en reposo se puede reducir a través del ejercicio o del tratamiento médico, explicó el equipo.

Los autores del estudio dijeron que hay varias explicaciones posibles de la asociación entre una frecuencia cardiaca en reposo alta y un aumento en el riesgo de demencia.

Incluyen los efectos de la enfermedad cardiaca subyacente y sus factores de riesgo, las arterias rígidas y un desequilibrio entre los sistemas nerviosos que preparan al cuerpo para las situaciones estresantes o lo activan para una respuesta de lucha o huida.

Se prevé que el número de personas con demencia haya llegado a los 139 millones en todo el mundo en 2050, según Alzheimer’s Disease International. La demencia no tiene cura, pero unas evidencias crecientes sugieren que un estilo de vida saludable y una buena salud cardiaca podrían ayudar a retrasar su inicio y aliviar los síntomas.