Montar a caballo alivia enfermedades

Esta terapia es recomendada para niños con discapacidad entre otros.

  • Actualizado: 21 jul 2013

Desde hace siglos existe una relación muy especial entre humanos y caballos, de la que también se aprovecha la medicina. La monta terapéutica puede ayudar a disminuir el miedo o a aliviar dolencias ortopédicas.

Hay dos especialidades fundamentales: la rehabilitación pedagógica terapéutica con el caballo y la hipoterapia. Es sobre todo la rehabilitación pedagógica terapéutica la que se basa en la relación afectiva con el animal. Esta terapia beneficia a niños con retrasos en el desarrollo, discapacidad mental, trastornos de conducta, dificultades de concentración o problemas emocionales.

¿En qué consiste?

“Las personas que tienen problemas de carácter emocional o social suelen tener también problemas con otras personas y tienen un estado de ánimo predominantemente agresivo”, explica Jessie Laubenheimer, del Centro de Equinoterapia de Berlín-Wannsee.

“A esas personas el caballo les abre otra puerta. Como el caballo es algo nuevo, al principio crea inseguridad y de esta manera abre el camino a nuevas conductas”. Son especialmente los pedagogos o psicólogos con una formación complementaria los que ofrecen la equitación terapéutica, muchas veces en clubes de equitación, asilos, escuelas o clínicas. Según cada caso, la terapia es indivual o de grupo.

La hipoterapia es un tratamiento especial prescrito por el médico. Esta terapia la ofrecen sobre todo fisioterapeutas con una formación complementaria y siempre para un solo paciente. “La hipoterapia sobre todo es apropiada para el tratamiento de enfermedades neurológicas u ortopédicas”, dice la experta alemana Christine Heipertz-Hengst. A esas categorías de enfermedades pertenecen la esclerosis múltiple, la parálisis, las lesiones por mala postura y muchas enfermedades de la columna vertebral.

En la hipoterapia, el caballo camina a paso lento moviendo al paciente. “Los movimientos tridimensionales muy específicos del lomo del caballo se transmiten al paciente, que a su vez reacciona a los impulsos con sus habilidades motoras”, explica Heipertz-Hengst.

Ello permite preservar, mejorar e incluso reaprender funciones musculares o el desarrollo de movimientos como el caminar.

Conozca más sobre las bondades de esta terapia

Necesario
Idealmente, el terapeuta, su caballo y el paciente deben formar un equipo fijo durante todo el tratamiento, que suele durar un año.

Beneficios
Facilita la superación del temor, mejora la confianza y la capacidad de concentración y hace perder las tensiones e inhibiciones físicas.

Expertos
La opinión de diversos psiquiatras es que el caballo, para niños que viven en silla de ruedas, le permite estimular en gran medida su autoestima.