Estados Unidos
Hay una nueva razón para que los padres se preocupen por los cigarrillos electrónicos: casi uno de cada 5 niños que usan los cigarrillos electrónicos podrían estar usándolos para drogarse, según un estudio.
Y los padres quizá no sepan siempre lo que está pasando.
“La policía y los padres informan de las dificultades para detectar el uso vaporizado de cannabis porque se puede ocultar con facilidad debido a la ausencia del olor intenso y característico del cannabis cuando se fuma”, escribieron los autores del estudio.
Una encuesta confidencial reveló que el 18% de los usuarios de cigarrillos electrónicos de escuelas de secundaria de Connecticut han “vapeado” marihuana en algún momento, o han usado un cigarrillo electrónico para drogarse. Además, más de una cuarta parte de los niños que se describen a sí mismos como usuarios duales tanto de cigarrillos electrónicos como de marihuana han usado los dispositivos para drogarse, hallaron los investigadores.
Los niños usan los cigarrillos electrónicos para quemar aceite de hachís o una dosis de concentrado de marihuana en estado ceroso (“ dabs”), o simplemente para quemar hojas secas de marihuana usando el calor generado por estos dispositivos con pilas, según el estudio publicado en línea el 7 de septiembre en la revista Pediatrics.
La autora principal, Suchitra Krishnan-Sarin, profesora asociada de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, dijo que ella y sus colaboradores realizaron la encuesta basándose en su investigación previa sobre los cigarrillos electrónicos, en la cual algunos estudiantes habían mencionado que se pueden usar los dispositivos para drogarse.
Los investigadores siguen sin saber con certeza el modo exacto en que los niños están convirtiendo los cigarrillos electrónicos para consumir marihuana, indicó Krishnan-Sarin. Tampoco saben si estos resultados reflejan a niños que solamente lo han probado una vez o a niños que tienen el hábito de usar los cigarrillos electrónicos para drogarse.
“Sobre esta cuestión, hay muchas más cosas que no se saben que las que se saben”, dijo.
Krishnan-Sarin dijo que los resultados añaden más evidencias de que se necesita una regulación estricta de los cigarrillos electrónicos. Hasta ahora, no hay ninguna regulación sobre los cigarrillos electrónicos, aunque la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos ha propuesto unas normas que garantizarían su autoridad.
“Una de las razones por las que los niños pueden consumir cannabis y otras sustancias con los cigarrillos electrónicos es porque pueden manipularlos”, dijo. “¿Hay algún modo de hacer que estos dispositivos no puedan ser manipulados por los niños de este modo?”.
Gregory Conley, presidente de la Asociación Americana del Vapeo (American Vaping Association), dijo que el aumento de la regulación no resolvería el problema.
Hay una nueva razón para que los padres se preocupen por los cigarrillos electrónicos: casi uno de cada 5 niños que usan los cigarrillos electrónicos podrían estar usándolos para drogarse, según un estudio.
Y los padres quizá no sepan siempre lo que está pasando.
“La policía y los padres informan de las dificultades para detectar el uso vaporizado de cannabis porque se puede ocultar con facilidad debido a la ausencia del olor intenso y característico del cannabis cuando se fuma”, escribieron los autores del estudio.
Una encuesta confidencial reveló que el 18% de los usuarios de cigarrillos electrónicos de escuelas de secundaria de Connecticut han “vapeado” marihuana en algún momento, o han usado un cigarrillo electrónico para drogarse. Además, más de una cuarta parte de los niños que se describen a sí mismos como usuarios duales tanto de cigarrillos electrónicos como de marihuana han usado los dispositivos para drogarse, hallaron los investigadores.
Los niños usan los cigarrillos electrónicos para quemar aceite de hachís o una dosis de concentrado de marihuana en estado ceroso (“ dabs”), o simplemente para quemar hojas secas de marihuana usando el calor generado por estos dispositivos con pilas, según el estudio publicado en línea el 7 de septiembre en la revista Pediatrics.
La autora principal, Suchitra Krishnan-Sarin, profesora asociada de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, dijo que ella y sus colaboradores realizaron la encuesta basándose en su investigación previa sobre los cigarrillos electrónicos, en la cual algunos estudiantes habían mencionado que se pueden usar los dispositivos para drogarse.
Los investigadores siguen sin saber con certeza el modo exacto en que los niños están convirtiendo los cigarrillos electrónicos para consumir marihuana, indicó Krishnan-Sarin. Tampoco saben si estos resultados reflejan a niños que solamente lo han probado una vez o a niños que tienen el hábito de usar los cigarrillos electrónicos para drogarse.
“Sobre esta cuestión, hay muchas más cosas que no se saben que las que se saben”, dijo.
Krishnan-Sarin dijo que los resultados añaden más evidencias de que se necesita una regulación estricta de los cigarrillos electrónicos. Hasta ahora, no hay ninguna regulación sobre los cigarrillos electrónicos, aunque la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos ha propuesto unas normas que garantizarían su autoridad.
“Una de las razones por las que los niños pueden consumir cannabis y otras sustancias con los cigarrillos electrónicos es porque pueden manipularlos”, dijo. “¿Hay algún modo de hacer que estos dispositivos no puedan ser manipulados por los niños de este modo?”.
Gregory Conley, presidente de la Asociación Americana del Vapeo (American Vaping Association), dijo que el aumento de la regulación no resolvería el problema.