Es indispensable que las personas se chequen regularmente la presión, sobre todo si han presentado algún síntoma.
Es indispensable que las personas se chequen regularmente la presión, sobre todo si han presentado algún síntoma.

El 70% de los hondureños que padecen de hipertensión son asintomáticos

Tres de cada 10 hondureños sufre la enfermedad conocida como el “asesino silencioso”. Conozca por qué un hipertenso es más vulnerable ante el coronavirus

San Pedro Sula, Honduras.

Tres de cada 10 hondureños sufren de hipertensión, una enfermedad que cada día gana terreno en la población con hábitos alimenticios poco saludables, sobrepeso, sedentarismo, trastornos del sueño y el uso prolongado de antiinflamatorios, esteroides y antialérgicos.

La llaman el “asesino silencioso” porque suele ser asintomática hasta en un 70% en las personas que la padecen. Es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta (fuerza que ejerce el riego sanguíneo contra sus paredes), lo que puede dañarlos. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear la sangre.

EXPERTO
Especialista en Cardiología
Gustavo Moncada
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La determinación de los niveles “normales” de presión arterial es un aspecto muy importante para cada persona. Ya que cada organismo es diferente y tiene un diseño único, se debe entender, que no se puede calibrar la presión arterial en una persona, de la misma manera que se podría hacer con un reloj, o un automóvil

El impacto en el organismo es grande de no tratarse a tiempo. “A mayor valor de presión arterial, mayor riesgo de muerte súbita, infarto agudo del miocardio o derrame cerebral (ictus). De igual manera, se incrementa el daño a la retina, a los riñones, al corazón y al cerebro, provocando daño a largo plazo en forma de ceguera total o parcial, insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca y deterioro cognitivo (disminución de las capacidades cerebrales)”, dice Gustavo Moncada-Paz, coordinador del Servicio de Cardiología del IHSS y profesor de la Unidad de Investigación Científica de la Facultad de Ciencias Médicas-Unah.

Hipertensión y covid-19

Tener esta enfermedad de base lo vuelve proclive al coronavirus, ¿cómo deben cuidarse las personas que padecen de hipertensión?

PARA SABER
Se reconocen 3 grados de severidad de hipertensión arterial:
Hipertensión arterial leve: 140/90 – 159/99 mmHg.
Hipertensión arterial moderada: 160/100 - 179/109 mmHg.
Hipertensión arterial severa: ≥ 180/ ≥ 110 mmHg.

El especialista dice que lo deben hacer de la misma manera que todos, entendiendo que la hipertensión arterial los vuelve más vulnerables en el caso de contagiarse con el coronavirus SARS-Cov-2, causante de la enfermedad llamada covid-19.

“Es de vital importancia no correr riesgos innecesarios, manteniendo la distancia social, el lavado frecuente de manos, la higiene bucal, el uso de la mascarilla y pantalla facial, o lentes, evitar tocarse el rostro con las manos no apropiadamente lavadas o desinfectadas. Y, por supuesto, asegurarse de tener muy bien controlada su hipertensión arterial y demás factores de riesgo”, expresa Moncada.

Además: 10 señales de que usted puede estar contagiado de coronavirus

Ante la interrogante de cómo el covid-19 ataca a una persona con presión arterial, el experto dice: “Existe una hipótesis relacionada al receptor usado por el coronavirus SARS-Cov-2 para poder penetrar a las células del organismo.

Este receptor suele estar sobreexpresado en las personas hipertensas, al igual que en personas con enfermedades cardiovasculares, pulmonares, diabéticos, entre otros, por tanto existen más vehículos de ingreso del virus, magnificando la replicación viral y, por tanto, los efectos nocivos en el organismo”.



Relación con el corazón y riñones

La hipertensión arterial no se trata porque cause algún síntoma, sino por el daño que provoca en distintos órganos del cuerpo, a los cuales llamamos órganos de choque, órganos blanco o diana.

Al mantener una presión elevada, esta progresivamente daña el endotelio de las arterias que llevan sangre a estos órganos y, en consecuencia, se altera su estructura y función, provocando daño, a menudo irreversible, a menos que se detecte en estadios tempranos de la enfermedad.

Es así que el daño a los riñones provoca insuficiencia renal, la cual en sus estadios finales obliga a que las personas deben conectarse a una máquina de hemodiálisis durante 4 horas, 3 veces a la semana.

El trasplante renal, aunque se practica en el país, desafortunadamente no es una opción para todos. De forma similar, el efecto de la hipertensión sobre el corazón puede ser falla cardiaca, la cual entre otras cosas se caracteriza por el engrosamiento del músculo cardiaco, afectando la arquitectura y funcionalidad del corazón.

Este corazón modificado puede ser la cuna de generación de arritmias letales causantes de muerte súbita. Por otro lado, el daño a las arterias del corazón (arterias coronarias) puede llevar a un infarto agudo del miocardio.

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Esté atento a las señales que su cuerpo lo indica, por eso debe hacer revisiones periódicas.



Tratamiento para cada uno

Este debe ser confeccionado con base en su propio perfil. Se deben tomar en consideración varios factores, como la edad, sexo, coexistencia de otras enfermedades, severidad de la hipertensión arterial, estimación del riesgo cardiovascular global y, en el caso de las mujeres en edad reproductiva, si tiene planes de embarazo o si está dando lactancia materna.

No todos los medicamentos tienen las mismas propiedades y se deberá evaluar la tolerabilidad y eficacia de los mismos. Lo más recomendable es adaptar un estilo de vida saludable.

Los síntomas

En las personas que presentan síntomas estos son muy variados, y podemos citar algunos:

*Dolor de cabeza (cefalea).

*Zumbido o campanilleo en los oídos (acufenos o ticnitus).

*Mareos y vértigo.

*Opresión torácica.

*Falta de concentración.

*Fatiga fácil.

*Insomnio e irritabilidad.

*Sensación de “hormigueo” (parestesias) en la cara o en los miembros superiores.

*Disfunción eréctil (hombres) o reducción del apetito sexual (libido).

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