Escenas de dolor, angustia y cansancio: continúa el rescate en el sector Loarque
Familiares esperan respuestas entre lágrimas y angustia en las afueras de la empresa capitalina, mientras buscan información sobre las personas desaparecidas
- Actualizado: 23 de junio de 2026 a las 14:04 -
La angustia se apoderó este martes del sector de Loarque, en el anillo periférico de Tegucigalpa, donde equipos de rescate continúan una intensa búsqueda tras el derrumbe de un cerro que sepultó parte de varias bodegas y provocó un incendio de gran magnitud.
Con el paso de las horas, el lugar se inundó del dolor familiar, el cansancio de los socorristas y la esperanza de encontrar con vida a las personas reportadas como desaparecidas.
Desde tempranas horas de la mañana, unidades del Cuerpo de Bomberos, Fuerzas Armadas, Policía Nacional y otros organismos de emergencia se movilizaron tras recibir una alerta sobre un fuerte estruendo en la zona.
Al llegar al sitio, los rescatistas encontraron toneladas de tierra y rocas que habían caído sobre las instalaciones de una empresa hondureña dedicada a la comercialización de equipos electromecánicos
La emergencia también provocó un incendio que obligó a concentrar los primeros esfuerzos en evitar que las llamas alcanzaran materiales inflamables almacenados en las bodegas afectadas.
Aunque el fuego fue controlado parcialmente, aún se observan columnas de humo saliendo de algunos sectores, lo que mantiene las labores bajo estrictas medidas de seguridad.
De manera preliminar, las autoridades informaron que cuatro personas podrían haber quedado soterradas dentro de una de las oficinas de la empresa al momento del derrumbe.
Entre los nombres mencionados por familiares se encuentran Claudia Varela y Karen Girón, quienes permanecen desaparecidas mientras avanzan las operaciones de búsqueda.
A pocos metros de la zona de emergencia, familiares permanecen a la espera de noticias. Algunos observan en silencio el trabajo de los rescatistas, mientras otros intentan obtener información sobre sus seres queridos.
Los equipos de rescate avanzan lentamente, removiendo tierra, piedras y restos de estructuras colapsadas. Cada movimiento se realiza con extrema precaución para evitar nuevos desprendimientos.
Uno de los principales riesgos sigue siendo la inestabilidad del terreno. Las autoridades han advertido que el cerro continúa representando una amenaza debido a la posibilidad de nuevos deslizamientos.
La "zona caliente" permanece acordonada. Allí, bomberos especializados trabajan con herramientas de corte y demolición para abrir accesos seguros entre las estructuras destruidas.
En medio de la tragedia también surgen historias de supervivencia. Allan Alexis Martínez Silva, colaborador de la empresa afectada, logró salvar su vida por cuestión de segundos.
En declaraciones a LA PRENSA, Martínez relató que acababa de estacionar una cisterna y había descendido de la cabina cuando escuchó un fuerte estruendo detrás de él.
"Solo había caminado unos cinco metros aproximadamente cuando ocurrió todo. Es un milagro de Dios que estoy vivo", expresó aún conmocionado por lo sucedido.
Mientras la noche se acerca sobre la capital hondureña, los rescatistas continúan trabajando sin descanso. Entre la incertidumbre de las familias y la determinación de los equipos de emergencia, la búsqueda sigue siendo una carrera contra el tiempo en una de las emergencias más complejas registradas recientemente en Tegucigalpa.