¿Hay sospechosos por la desaparición del niño Mateo en El Progreso, Yoro?
Mateo Natarén desapareció a las 3:00 pm del martes 30 de junio. Apareció 20 horas después. Según su familia, se "perdió" cuando jugaba con un primo de cuatro años en la colonia San Isidro, de El Progreso, Yoro
- Actualizado: 02 de julio de 2026 a las 18:32 -
La desaparición del pequeño Mateo Natarén, de casi tres años, la tarde del pasado martes 30 de junio, conmovió a toda la colonia San Isidro del municipio de El Progreso, Yoro, zona norte de Honduras.
Tras 20 angustiosas horas de búsqueda por parte de su familia, vecinos y autoridades policiales, fue encontrado sano y salvo pasadas las 11:00 am del miércoles, a dos horas de camino montaña arriba de la casa donde jugaba con un primo, punto donde fue visto por última vez.
Fueron dos parientes del menor quienes lograron ubicarlo. Según contaron, el niño estaba sentado entre la maleza y debajo de un árbol en una zona boscosa de difícil acceso. Dijeron no tener explicación de cómo llegó hasta ese lugar.
La noticia del hallazgo del pequeño Mateo causó alivio y alegría a sus familiares, quienes aseguraron que nunca perdieron la esperanza de encontrarlo con bien. Indicaron que fue una tortura pensar que el niño pasó solo una noche en la oscuridad de la montaña.
La desaparición del menor movió a toda la comunidad de San Isidro que, sin pensarlo, se unió a la intensa búsqueda. Asimismo, agentes policiales quienes acompañaron a la familia y vecinos.
Don Guillermo Natarén, tío del niño, fue una de las personas que lo encontró. Según contó, "avanzamos exagerado montaña arriba. Yo iba caminando y orando cuando lo vi. Al estar cerca, se vino gateando y me agarró. Gracias a Dios lo hallamos con bien".
Carlos Natarén, también tío del niño, es la otra persona que lo encontró. “Yo solo oraba a Dios para encontrar a mi sobrino vivo. Iba caminando y gritaba su nombre para ver si me contestaba. Un pastor me había dicho que lo encontraría, y fue al llegar a unos matorrales que lo vi sentadito entre la maleza, debajo de un árbol”, recordó.
Agentes policiales trasladaron al niño a las oficinas del Ministerio Público en El Progreso para realizar el expediente del caso, realizarle una evaluación médica y descartar que haya sufrido agresiones físicas. El reporte señaló que Mateo no presentaba golpes ni señales de abuso, solo rasguños en sus piernas por la caminata que realizó.
Sin embargo, una fuente policial informó a LA PRENSA este jueves 2 de julio que se tiene un pariente cercano al niño bajo efectos de investigación. De acuerdo con lo informado, se trabaja para determinar las circunstancias en las que desapareció el niño y se descarta, con esta persona, que haya tenido algún involucramiento en el hecho.
Don Teodoro Natarén asegura que, por la forma en la que desapareció su nieto, sospechaban que “un mal espíritu o el duende se lo llevaron. Muchos no creen en eso, pero el mal existe”. En medio del llanto, dijo que "agradezco a Dios haberlo hallado sano y salvo". Estoy feliz de tener a mi niño de nuevo con migo".
La familia recibió a Mateo en su casa pasadas las 4:30 pm del miércoles. Esta foto muestra los rasguños que presentaba en sus piernas el niño, los que, según las evaluaciones físicas del Ministerio Público, fueron por la caminata que realizó entre la maleza.
Carmen Natarén, madre de Mateo, expresó: “Ya tuve ese abrazo que quería sentir y escuché esa voz que me dijera: ‘Mamá, tengo hambre’. Estoy agradecida con Dios porque nunca me dejó y me devolvió a mi niño. También con todas las personas que nos ayudaron a buscarlo”.
Una de las hermanas de Mateo lo recibió a su llegada a la casa la tarde del miércoles en la colonia San Isidro, de El Progreso. Al estar en brazos de su abuelo, le pidió que lo llevara a su cuarto porque quería dormir.