La mediana de la transitada avenida Júnior está convertida en un enorme basurero
El descuido de las autoridades municipales con respecto al ornato y salubridad de varios puntos en la ciudad es evidente. Es urgente que pongan atención a un problema que se les va de las manos
- Actualizado: 24 de septiembre de 2026 a las 13:59 -
Semanas llevan esas llantas en la mediana de la avenida Júnior. Los peatones tienen que buscar por donde cruzar pues en casi toda esa mediana hay promontorios de ramas secas, basura, muebles viejos y llantas. Todo se ha convertido en un criadero de zancudos.
Los vecinos de la Júnior denunciaron a LA PRENSA que llegan a tirar muebles en mal estado como el que está en la gráfica. Como no multan a nadie, el problema persiste. "Las autoridades tampoco recogen este tipo de basura a pesar de que el ciudadano paga una tasa que se llama ciudad limpia", asegura María García, residente en el sector.
La municipalidad asumió el componente de poda y limpieza de los bulevares. Sin embargo, en distintos puntos de la ciudad permanecen ramas secas y hojas acumuladas después de la poda de los árboles, ya que los desechos no son recogidos ni embolsados oportunamente. Esta situación genera más suciedad, y obstaculiza el paso de los peatones, quienes incluso tienen dificultades para cruzar las calles.
Los sampedranos ya no saben qué hacer ante los problemas en la recolección de basura. El tren de aseo ha reducido la frecuencia de sus recorridos y, hasta ahora, la municipalidad no ha dado una explicación clara sobre lo que está ocurriendo con este servicio.
En el primer año de la segunda gestión de Roberto Contreras, y durante los meses transcurridos de 2026, los problemas en la recolección de basura se han agudizado sin que la alcaldía ofrezca soluciones claras. Los sampedranos pagan por este servicio a la municipalidad, por lo que corresponde a la comuna exigir a la empresa concesionaria que cumpla con las frecuencias y condiciones establecidas.
Esta es una realidad que no puede ocultarse en las medianas de los bulevares. La municipalidad está obligada a mantener estos espacios limpios y libres de maleza, sobre todo porque los sampedranos pagan una tasa denominada Ciudad Limpia, cuyos recursos deben destinarse precisamente a este tipo de labores.
Los sampedranos añoran una ciudad limpia y presentable, como históricamente ha sido San Pedro Sula. Las autoridades municipales mantienen una deuda con la población: recuperar las medianas, mejorar el ornato y devolverle a la ciudad la imagen que durante años la convirtió en un referente.
“¡Hombre, esto ya no se aguanta!”, dice Sadia Mendoza, comerciante que tiene su negocio en la avenida Júnior. “Todos los días hay un gran basural; la grama de las medianas se perdió y a los árboles no les dan mantenimiento. Pareciera que en la municipalidad no hay personas que se preocupen por el ornato de la ciudad”, lamenta.
Esta es la realidad de la avenida Júnior. “Mire, esto es un descuido. La gente que trabaja con el alcalde, o incluso él mismo, siempre dice que son críticas, ataques y no sé qué más. Ya deben hacer algo y poner orden ante tanta suciedad”, dice Josefa Ortega, mesera de una cafetería de la zona.
Mientras las autoridades no corrijan las fallas en la recolección y el mantenimiento de los espacios públicos, los basureros seguirán acumulándose en calles, medianas y bulevares. La suciedad ya no es un problema aislado: forma parte del paisaje cotidiano de una ciudad que reclama respuestas y acciones concretas.