"Necesitamos tapabocas por los olores": víctimas continúan bajo los escombros en Venezuela
Dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 devastaron el estado costero de La Guaira, vecino de Caracas, dejando hasta el momento más de 900 muertos y una estela de desolación
- Actualizado: 26 de junio de 2026 a las 16:30 -
Dos días después de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que dejaron al menos 920 muertos en Venezuela, el olor a putrefacción comienza a apoderarse de calles y edificios colapsados.
La magnitud del desastre ha desbordado la capacidad de respuesta de las autoridades en un país sin tradición de grandes terremotos.
En Playa Grande, uno de los sectores más golpeados, el hedor se intensifica con el paso de las horas.
Mientras familiares y vecinos remueven escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes o recuperar los cuerpos de sus seres queridos, el olor obliga a muchos a cubrirse el rostro con mascarillas improvisadas.
La ayuda internacional comenzó a llegar durante la madrugada, pero en varios puntos los habitantes aseguran que todavía no hay presencia efectiva de equipos de rescate.
Pedro Luis Pérez, de 41 años, permanece frente al edificio semidestruido donde tres de sus familiares siguen atrapados. Su hermana fue rescatada con vida, aunque permanece en coma. Además de enfrentar la incertidumbre y los gastos médicos, ahora debe convivir con un ambiente cada vez más difícil de soportar. "Necesitamos tapabocas por los olores", señala este hombre que asegura que entre el mismo pueblo han recuperado cadáveres.
El olor también evidencia la lentitud con la que avanzan las labores de recuperación. En varios edificios todavía pueden observarse partes de los cuerpos de personas que quedaron atrapadas, mientras estructuras con graves daños amenazan con nuevos derrumbes.
Según cifras no confirmadas que ha recibido la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, el número de desaparecidos por los sismos podría ascender a 50.000.
Es preocupante la combinación entre el calor, los escombros y la imposibilidad de acceder rápidamente a todas las zonas afectadas.
La Guaira fue declarada por las autoridades como la zona cero del desastre, pero la magnitud de la emergencia ha sobrepasado la capacidad de respuesta de un país sin experiencia reciente en terremotos de esta intensidad.
Aunque brigadas de rescate de República Dominicana, El Salvador, México y Estados Unidos comenzaron a incorporarse a las operaciones, muchos residentes sostienen que durante las primeras horas posteriores al sismo la ayuda fue insuficiente o inexistente.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se encuentra desplegada en La Guaira para garantizar las operaciones de rescate, así como la seguridad y el orden interno.
El olor a putrefacción empieza a sentirse en la región asolada por terremotos en Venezuela.