Escalofriantes detalles surgen tras asesinatos de músico de Camilo Séptimo y su familia
Además de su esposa embarazada y su hija de tres años, fueron ultimadas la niñera y una canina. Fueron detenidos dos hombres y han surgido detalles tétricos sobre el multihomicidio
- Actualizado: 05 de septiembre de 2026 a las 10:01 -
La Fiscalía del Estado de México (México) dio a conocer nuevos detalles sobre la investigación por el asesinato de cuatro personas y una perra dentro de un departamento del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza, un caso en el que fueron detenidos Diego Sebastián "N" y Gerardo "N".
Ambos fueron ingresados al Centro Penitenciario de Reinserción Social de Tlalnepantla, conocido como penal de Barrientos, y quedaron a disposición de un juez. La audiencia inicial para la formulación de imputación fue programada para las 12:30 horas del sábado 5 de septiembre.
Los detenidos enfrentan acusaciones por homicidio múltiple, interrupción del embarazo y maltrato y crueldad contra un ser sintiente. De acuerdo con las autoridades, por cada uno de los cuatro homicidios calificados podrían recibir entre 25 y 70 años de prisión; por la interrupción del embarazo, entre cinco y 10 años, y por el delito relacionado con maltrato animal, de tres a seis años.
La captura fue resultado de un operativo que se prolongó durante ocho horas y 45 minutos, en el que participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México y la Fiscalía mexiquense. Gerardo «N» fue localizado primero y posteriormente fue detenido Diego Sebastián «N», a quien las autoridades consideraban con una alta posibilidad de abandonar México debido a su múltiple nacionalidad y situación económica.
La investigación establece que las víctimas habrían sido asesinadas entre las 17:30 y las 20:00 horas, intervalo que coincide con la permanencia de los dos sospechosos dentro del fraccionamiento, según los registros de acceso y salida. El Ministerio Público fue informado a las 00:40 horas del miércoles 2 de septiembre sobre la presencia de cuatro personas sin signos vitales en un domicilio de Bosque de Amates. Personal ministerial llegó al lugar a la 01:05 y concluyó el levantamiento de los cuerpos a las 04:25 horas.
En el segundo piso fueron encontrados los cuerpos de J.S.M.O., de 38 años; Ana, de 35 años y embarazada; y su hija Sofía, de tres años. El hombre estaba en un sofá de la recámara principal, con un disparo en la cabeza, amordazado con cinta adhesiva industrial y sujeto con cinchos. Ana también estaba amordazada y maniatada en el baño, mientras que la menor permanecía sobre sus piernas. Ambas presentaban heridas de bala en la cabeza. En otra habitación, ubicada en el primer nivel, fue localizada Aleyda Romero, de 21 años, quien trabajaba como niñera de la familia. La joven estaba atada y presentaba heridas de bala en la parte superior de la espalda y en la base de la cabeza.
El expediente también incluye el hallazgo de una Golden Retriever de aproximadamente un año, cuyo hocico estaba cubierto con cinta gris y que presentaba un disparo en la cabeza. Un niño de aproximadamente cinco años fue localizado en otra habitación sin lesiones visibles. Los policías municipales informaron que ya había sido entregado a sus abuelos, aunque la Fiscalía señaló que buscaría realizar las valoraciones correspondientes y obtener su testimonio conforme a los protocolos de atención para niñas, niños y adolescentes.
Los registros de videovigilancia forman parte de los principales elementos incorporados a la investigación. A las 17:23 horas, las cámaras captaron el ingreso de un automóvil Kia gris conducido por Gerardo «N», quien iba acompañado de Diego Sebastián «N». Un minuto después, Diego Sebastián fue captado dentro de un elevador. Su ingreso al departamento habría sido autorizado telefónicamente por A.P.G.B., quien tenía una relación de confianza con el esposo de la mujer. En ese momento, dentro de la vivienda se encontraban A.R.V. y dos mascotas.
Posteriormente, a las 17:42 horas, A.P.G.B. llegó al fraccionamiento junto con sus hijos en una Nissan X-Trail negra. Doce minutos después, envió un mensaje a un testigo para informarle que «Sebastián» llevaba tiempo esperando a Jonathan. A las 19:28 horas, J.S.M.O. llegó en una Chevrolet Suburban blanca acompañado de un amigo. El testigo declaró que Jonathan le pidió que permaneciera abajo y que, en caso de que no respondiera, solicitara ayuda. La Fiscalía incorporó este testimonio debido a que el acompañante percibió temor en la actitud de la víctima y posteriormente alertó al personal de vigilancia.
Las cámaras registraron a Diego Sebastián en el estacionamiento a las 19:41 horas. Dos minutos después, el Kia gris salió del fraccionamiento con ambos hombres a bordo. La investigación también señala que, desde el 31 de agosto y durante la mañana del día del crimen, Diego Sebastián habría indicado a Gerardo que consiguiera diversos objetos, entre ellos desarmadores, dispositivos electrónicos, cinchos grandes, guantes negros de tatuaje y cubrebocas. La Fiscalía sostiene que algunos de esos artículos, además de la cinta adhesiva industrial, coincidirían con los utilizados para someter a las víctimas.
Al revisar el Kia, las autoridades detectaron que circulaba con placas sobrepuestas. Posteriormente localizaron el vehículo en el fraccionamiento Héroes Tecámac, sección Bosques, en Tecámac, donde fue asegurado. Otro elemento de la investigación apunta a que el arma utilizada en el ataque habría contado con un silenciador. Dentro de las indagatorias aparece además una declaración atribuida a uno de los imputados: “La desensamblé y la aventé a una barranca”. La Fiscalía relacionó esa versión con el hecho de que vecinos del sector no reportaron haber escuchado detonaciones.
La principal línea de investigación sostiene que los sospechosos habrían acudido al inmueble en busca de una «caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins». Según esa hipótesis, después de obtener los recursos, Diego Sebastián habría ofrecido a Gerardo 2 millones de pesos por su participación.
Después del crimen, Diego Sebastián habría acudido a un restaurante ubicado en la avenida Mixcoac, en Ciudad de México, con la intención de comer tacos. Al encontrar el establecimiento sin servicio, se retiró hacia la colonia Del Valle.
Además, un testigo aseguró que, al momento de salir del fraccionamiento, Diego Sebastián amenazó al personal de seguridad para impedir que revisaran el vehículo. Según la declaración incorporada al expediente, primero habría dicho a una guardia:
“Cámara hija de tu pu... madre, abre la pluma que ya me tengo que ir”.
Luego, presuntamente dirigió otra amenaza contra un segundo trabajador: “Tú pin... negrito, donde se te ocurra decir que me viste te voy a matar como a tus pin... amigos”. Las acusaciones forman parte de la investigación presentada por la Fiscalía y deberán ser sometidas al análisis de la autoridad judicial durante el proceso correspondiente.