Sebastian Guerrero fue abatido por agentes del ICE cuando se dirigía hacia su trabajo en Maine
El joven latino, de 26 años, murió tras recibir al menos tres disparos durante una intervención migratoria en Biddeford. El caso es investigado por el FBI y la Fiscalía General de Maine
- Actualizado: 14 de julio de 2026 a las 10:45 -
Un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) terminó con la muerte de un colombiano de 26 años en el estado de Maine, un caso que ha generado cuestionamientos por el uso de la fuerza y la ausencia de grabaciones de cámaras corporales.
La víctima fue identificada como Joan Sebastian Guerrero, quien, de acuerdo con organizaciones defensoras de los inmigrantes, contaba con autorización para trabajar en Estados Unidos y tenía un número de Seguro Social. Según esas versiones, el joven se dirigía a su trabajo cuando fue interceptado por agentes de ICE alrededor de las 7:18 de la mañana del lunes en la ciudad de Biddeford.
La versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que Guerrero intentó escapar durante la intervención y dirigió su vehículo hacia uno de los agentes, por lo que los oficiales respondieron con disparos. La institución afirmó que el automóvil fue utilizado como un arma.
No obstante, el incidente ha despertado dudas debido a que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, por lo que no existe un registro audiovisual oficial de lo sucedido.
Un vecino de la zona, identificado como Daniel Boucher, declaró a medios locales que escuchó varias detonaciones y, al salir de su vivienda, observó que un vehículo de ICE había impactado en más de una ocasión el automóvil que conducía Guerrero. Según su testimonio, posteriormente los agentes sacaron al joven herido del vehículo.
Boucher aseguró que alcanzó a escuchar a Guerrero decir: "Pero yo traté de detenerme", antes de que perdiera el conocimiento.
Minutos después del tiroteo llegaron la esposa y otros familiares de Guerrero. Testigos relataron que la mujer cayó de rodillas al encontrar a su esposo gravemente herido, mientras la hija de la víctima, de apenas tres años, permanecía cerca vistiendo una pijama del personaje infantil Bluey y cargando una pequeña mochila rosada.
Vecinos también aseguraron que el cuerpo permaneció durante varias horas en la acera mientras las autoridades realizaban las diligencias correspondientes. El caso también ha generado confusión por las diferentes explicaciones ofrecidas por las autoridades sobre el motivo del operativo.
Inicialmente, el senador Angus King indicó que había sido informado de que Guerrero era el objetivo de una orden judicial. Sin embargo, horas más tarde su oficina aclaró que el colombiano no era la persona buscada originalmente.
Por otra parte, la fiscal general de Maine sostuvo que Guerrero sí formaba parte de una operación relacionada con una orden final de deportación, lo que ha incrementado las dudas sobre las circunstancias que derivaron en el uso de la fuerza letal.
Una cámara de seguridad de un negocio cercano captó parte de los hechos posteriores al tiroteo, aunque la Policía solicitó al propietario que no divulgara las imágenes mientras avanzan las investigaciones.
El agente que efectuó los disparos fue separado temporalmente de sus funciones mediante una licencia administrativa, mientras el FBI y la Fiscalía General de Maine desarrollan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Familiares, amigos y conocidos de Sebastian Guerrero exigen justicia por la muerte del joven colombiano en Maine.