Joven hondureña muere tras ser atropellada por un amigo en Denver, Colorado
Andrea Molina, una adolescente de 17 años, murió tras un choque en Denver; autoridades investigan el hecho como homicidio y buscan a un joven señalado como responsable del accidente
- Actualizado: 20 de junio de 2026 a las 18:06 -
Andrea Molina, una adolescente de 17 años, perdió la vida en un trágico accidente de motocicleta ocurrido en el bulevar Federal en Denver, Colorado.
Lo que inicialmente fue reportado como un accidente de tránsito ha tomado un giro más grave, ya que ahora las autoridades lo investigan como un posible homicidio.
De acuerdo con los primeros reportes policiales, el hecho ocurrió alrededor de las 4:00 de la madrugada en la cuadra 500 del bulevar Federal.
La investigación preliminar señala que un vehículo habría impactado de forma intencional la motocicleta en la que se transportaba Andrea junto a otra persona.
El conductor de la motocicleta resultó gravemente herido y permanece bajo atención médica, según informaron las autoridades.
Tras el impacto, los ocupantes de la moto perdieron el control y chocaron contra un poste eléctrico, provocando la muerte inmediata de la joven.
La Policía de Denver identificó como principal sospechoso a Jorge Ignacio De La Cruz Pérez, de 17 años, quien se encuentra prófugo.
Las autoridades mantienen un operativo de búsqueda activo y solicitan la colaboración de la ciudadanía para dar con su paradero.
Familiares de Andrea aseguraron que la joven había salido esa noche para compartir con amigos, entre ellos el ahora señalado por el crimen.
Su madre, Zaira, relató entre lágrimas que intentó comunicarse con su hija después de la medianoche, pero nunca obtuvo respuesta.
Horas más tarde recibió la devastadora noticia que cambió su vida para siempre, cuando las autoridades confirmaron el fallecimiento de su hija.
“Lo seguí y la embestí, me ganó el coraje”, habría dicho el joven, según el testimonio de la familia.
Zaira recordó que Andrea había encontrado en Colorado un lugar donde soñaba construir su futuro y que no tenía planes de regresar a Honduras.
“Vino aquí por un sueño y se lo apagaron”, expresó la madre con profundo dolor.