Invasión sin control: los hipopótamos de Pablo Escobar un riesgo para los colombianos
Los hipopótamos de Colombia fueron reconocidos por el Guinness World Records como la especie invasora más grande del mundo, en medio de una expansión sin control
- Actualizado: 14 de abril de 2026 a las 11:26 -
El anuncio del gobierno de Gustavo Petro sobre la posible eutanasia de cerca de 80 de los 160 hipopótamos asociados a Pablo Escobar en Colombia ha reavivado el debate sobre más de 30 años de manejo fallido de esta especie.
Todo comenzó con apenas cuatro ejemplares traídos ilegalmente para el zoológico privado del narcotraficante, que con el tiempo se han reproducido hasta convertirse en la población de hipopótamos invasores más grande del mundo fuera de África.
El 11 de mayo de 2020, Luis Enrique Díaz Flórez, de 44 años, se encontraba recogiendo agua en un riachuelo de la vereda Estación Pita, en Puerto Triunfo, cuando un hipopótamo emergió repentinamente y lo golpeó violentamente. Sufrió fracturas en varias costillas y requirió la implantación de una varilla metálica en la pierna derecha, desde la cadera.
Investigaciones de la Universidad Javeriana han documentado además otros comportamientos de riesgo, como la muerte de terneros por aplastamiento, ataques a pequeñas embarcaciones de pescadores y el bloqueo de caminos rurales en distintas zonas.
A ello se suman avistamientos recientes: en febrero de 2026 se detectaron ejemplares en Barrancabermeja, Santander, a más de 200 kilómetros de la Hacienda Nápoles y uno de los animales incluso interrumpió el tránsito en la línea férrea entre La Dorada y Santa Marta.
Lo que le sucedió a ese campesino habría resultado impensable tres décadas atrás, cuando los hipopótamos permanecían confinados dentro de la Hacienda Nápoles.
En la actualidad, Colombia concentra la mayor población de esta especie fuera del continente africano: más de 160 ejemplares que descienden de los cuatro animales que el narcotraficante Pablo Escobar introdujo ilegalmente en 1981 para su zoológico privado.
La historia se remonta a la Hacienda Nápoles, una extensa propiedad de más de 2.000 hectáreas situada en Puerto Triunfo, entre Medellín y Bogotá.
Desde 1981, Pablo Escobar transformó el lugar en una exhibición de poder: construyó una pista de aterrizaje, una plaza de toros, esculturas de dinosaurios y un zoológico con especies traídas de manera ilegal desde distintos continentes, como jirafas, cebras y elefantes.
Dentro de ese conjunto, ordenó la llegada desde Estados Unidos de un macho y tres hembras de hipopótamos para completar su colección. Sin depredadores que controlaran su población y con condiciones ambientales favorables, los animales empezaron a reproducirse sin parar.
Para 2009 ya se contabilizaban unos 27 ejemplares. Hacia 2024, cifras del Ministerio de Ambiente estimaban entre 180 y 200 hipopótamos extendidos en una zona que supera los 43.000 kilómetros cuadrados de cuencas hídricas.
El Guinness World Records los reconoció como la especie invasora de mayor tamaño en el mundo.
Ante este crecimiento descontrolado y sus impactos ambientales, ecológicos y de seguridad en distintas regiones del país, el gobierno ha optado por implementar medidas de control poblacional, incluyendo la eliminación de una parte de estos animales.