Fallece niño de 11 años tras contraer rabia por contacto con un murciélago mientras dormía
Un niño de 11 años murió tras contraer rabia luego de que un murciélago se posara sobre su rostro mientras dormía, sin dejar marcas visibles en Ontario, Canadá,
- Actualizado: 02 de julio de 2026 a las 13:43 -
Un menor de 11 años murió en Ontario, Canadá, tras desarrollar rabia después de haber estado en contacto con un murciélago mientras dormía.
De acuerdo con el reporte de especialistas canadienses, el animal se posó sobre el rostro del niño, pero no dejó señales visibles de mordeduras o rasguños, lo que hizo que sus familiares no acudieran de inmediato a un centro médico.
Según un reporte divulgado el 29 de junio por Canadian Medical Association Journal, el hecho se registró en 2024, cuando la familia pasaba unos días de descanso en una cabaña situada al norte de Ontario.
El informe detalla que el niño se despertó durante la madrugada al notar la presencia de un murciélago en su rostro.
Su padre consiguió retirarlo y lo soltó fuera de la vivienda. Al no observar señales de mordeduras o heridas, la familia optó por no acudir a revisión médica.
El padre del menor logró sacar al animal de la habitación y dejarlo fuera de la cabaña. Como el niño no mostraba marcas ni heridas aparentes, la familia consideró que no era necesario buscar atención médica en ese momento.
En las primeras semanas después del contacto con el animal, el niño se mantuvo sin señales de alarma. No obstante, días más tarde empezó a manifestar sensibilidad anormal, adormecimiento y una leve hinchazón en la parte derecha de la cara.
Cuando fue atendido en un centro de salud de la zona, los médicos constataron que sus parámetros generales estaban estables, aunque detectaron taquicardia y niveles elevados de glóbulos blancos.
Al día siguiente, su estado se deterioró con rapidez. El menor dejó de sentir la parte derecha del rostro y empezó a tener dificultades para hablar. Durante su hospitalización también presentó fiebre, episodios de confusión y alucinaciones, además de problemas para deglutir y una salivación excesiva.
El menor fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Infantil McMaster, en Hamilton, donde, cuatro días más tarde, las pruebas confirmaron la presencia del virus de la rabia.
Cinco días después, el equipo médico constató la ausencia de reflejos en el tronco encefálico, un indicador de la pérdida de la función cerebral en esa zona. Diecisiete días tras su ingreso, y luego de dialogar con los médicos, la familia aceptó la retirada del soporte vital. El niño murió poco tiempo después.
Los expertos señalan que la rabia es una infección viral que afecta el sistema nervioso central. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), su transmisión ocurre sobre todo a través de mordeduras o rasguños de animales infectados, siendo los murciélagos la principal fuente de contagio en Norteamérica.