Buscan las millonarias caletas que habría dejado "Bendito Menor"
El poderoso capo fue abatido junto a su esposa. La policía busca en sus lujosas residencias caletas que tendrían millones de dólares
- Actualizado: 10 de septiembre de 2026 a las 10:58 -
La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor”, durante un operativo de la Fuerza Pública en Riohacha, Colombia, no puso fin a las historias alrededor del señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Tras el procedimiento, habitantes del sector comenzaron a hablar de una supuesta “guaca” o "caleta" (depósito escondido que contiene dinero o armas, generalmente, bajo tierra) de dinero que estaría escondida en la vivienda donde permanecía el criminal.
De acuerdo con testimonios recogidos por Publimetro Colombia, después del operativo varias personas habrían ingresado al inmueble y posteriormente salido del lugar con cajas y otros elementos que, según las versiones, podrían haber contenido dinero en efectivo y dólares.
La existencia de estos recursos, sin embargo, no ha sido confirmada por las autoridades. Las versiones ciudadanas apuntan a que la vivienda habría tenido escondites utilizados para almacenar grandes cantidades de efectivo, conocidos en el mundo criminal como caletas. Incluso han surgido relatos sobre la posible existencia de otros escondites en distintos puntos de La Guajira.
El operativo ocurrió durante la madrugada del viernes 4 de septiembre, en el barrio Los Olivos, cerca del aeropuerto de Riohacha. Los habitantes de la zona describieron una noche de intenso movimiento y numerosas detonaciones, al punto de que muchos prefirieron permanecer dentro de sus viviendas mientras se desarrollaba el procedimiento.
Algunos residentes afirmaron haber observado a decenas de hombres alrededor del inmueble. Según esos testimonios, serían más de 30 personas, varias de ellas vestidas de civil y utilizando pasamontañas, aunque esta versión tampoco ha sido corroborada oficialmente.
Uno de los relatos sostiene que después del procedimiento desde la vivienda “sacaban muchas cajas”, lo que alimentó las especulaciones sobre la existencia de dinero oculto perteneciente a “Bendito Menor” y su pareja, Rosa Angélica Tarazona, alias “La Bebecita”.
Las sospechas sobre una posible fortuna escondida están relacionadas con las actividades ilícitas que las autoridades atribuían a Pérez Toncel. Según la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín), el joven era uno de los integrantes principales de la subestructura Javier Cáceres de las ACSN.
La estructura criminal obtenía recursos, de acuerdo con los reportes policiales, mediante extorsiones, cobros asociados a actividades ilegales y el control de rutas utilizadas para el narcotráfico. Pérez Toncel habría ejercido además control territorial mediante amenazas y acciones violentas.
El cabecilla también había alcanzado notoriedad por la forma en que exhibía su vida en redes sociales. En fotografías y videos mostraba armas, vehículos de alta gama, lujos y otros elementos con los que proyectaba una imagen de poder dentro de La Guajira.
En esa estructura también tenía un papel su pareja, “La Bebecita”, a quien las autoridades señalaban de cumplir funciones relacionadas con el manejo de recursos, la logística y el pago de integrantes de la organización.
Por ello, las versiones sobre las supuestas caletas han cobrado fuerza después del operativo. No obstante, que la organización manejara recursos provenientes de actividades criminales no demuestra por sí mismo que existieran las cantidades de dinero que se mencionan en los testimonios ni que estas estuvieran escondidas en la vivienda intervenida.
Después del operativo, la Dijín difundió imágenes del inmueble donde fue ubicado “Bendito Menor”. Las fotografías mostraron una propiedad con amplios espacios y jardines, características que contrastaban con la condición de fugitivo que tenía el señalado cabecilla. En el procedimiento participaron unidades de la Dijín, la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol), la Dirección Antisecuestro y Antiextorsión y la Fiscalía General de la Nación.
Además de Pérez Toncel y “La Bebecita”, murieron otros dos hombres identificados por las autoridades con los alias de “El Tío”, señalado como cabecilla logístico, y “Casiloco”, a quien se relacionaba con labores financieras dentro de la organización.
Pérez Toncel era buscado por las autoridades colombianas y tenía investigaciones y órdenes de captura por delitos como homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado. También figuraba con una notificación roja de Interpol. El presidente Abelardo De La Espriella defendió el operativo y presentó la muerte del cabecilla como un golpe contra la estructura criminal que operaba en la región.
“Hoy ha llegado el fin de las actividades criminales de este narcoterrorista que tenía azotada a La Guajira y al Caribe colombiano mediante el narcotráfico, la extorsión y la presión de la población”, afirmó el mandatario.
Sin embargo, mientras las autoridades continúan con las investigaciones derivadas del operativo, la historia sobre la supuesta “guaca millonaria” de “Bendito Menor” y “La Bebecita” permanece, por ahora, en el terreno de las versiones ciudadanas. No se ha informado oficialmente sobre el hallazgo de una cantidad determinada de dinero ni sobre la ubicación de otras posibles caletas atribuidas al fallecido cabecilla.