¿Existe una edad límite para obtener la licencia de conducir en Honduras?
Conozca los requisitos, costos y vigencia para obtener o renovar la licencia de conducir en Honduras, según la Ley de Tránsito.
- Actualizado: 30 de enero de 2026 a las 15:03 -
La licencia de conducir es uno de los trámites con mayor demanda en Honduras. A diario, las oficinas encargadas pueden recibir a más de 400 conductores, algunos que solicitan el documento por primera vez y otros que realizan su renovación.
La Ley de Tránsito establece que, para obtener la licencia de conducir tipo liviano, el solicitante debe cumplir varios requisitos: presentar la tarjeta de identidad o, en su caso, el permiso de residencia, detallando la dirección exacta del domicilio.
Saber leer y escribir; haber cumplido 18 años de edad; presentar un examen médico satisfactorio de aptitudes físicas y psíquicas, y aprobar las evaluaciones teórica y práctica correspondientes al tipo de licencia solicitada.
Para la renovación de la licencia de conducir, el interesado debe presentar la licencia anterior o una constancia que acredite su posesión, así como estar exento de responsabilidades dentro del ámbito de aplicación de la Ley de Tránsito, lo cual debe comprobarse mediante una constancia extendida por la Dirección Nacional de Tránsito.
Además, se requiere presentar un certificado médico de aptitudes físicas y psíquicas, actualizar la dirección de residencia y encontrarse en pleno goce y ejercicio de los derechos ciudadanos.
El período de vigencia de las licencias otorgadas no puede ser superior a cinco años. Aunque este es el plazo máximo permitido, existen licencias con validez de uno y dos años.
En el caso de vehículos livianos, la licencia con vigencia de dos años tiene un costo de 250 lempiras, mientras que la de cinco años asciende a 600 lempiras.
Es importante destacar que en Honduras no existe una edad máxima establecida por ley para solicitar o renovar la licencia de conducir. Cualquier persona puede realizar el trámite siempre que cumpla con los requisitos físicos y mentales exigidos por la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT). No obstante, el proceso presenta variaciones para los adultos mayores.
A medida que avanza la edad, los exámenes médicos —especialmente los relacionados con la vista, el oído y la aptitud física— se vuelven más rigurosos, con el objetivo de garantizar que el conductor no represente un riesgo para la seguridad vial. Mientras que a los conductores jóvenes se les puede otorgar una licencia con vigencia de dos o cinco años, en el caso de personas de edad avanzada la DNVT suele restringir el tiempo de validez, exigiendo renovaciones más frecuentes para un seguimiento continuo de su estado de salud.