Así funciona la “malla de concreto” que Honduras prueba en bordos del valle de Sula
Concrete Canvas se instala como una lona flexible, se activa con agua y termina convertida en una capa rígida que protege el suelo contra la erosión. La tecnología comenzó a utilizarse en bordos de los ríos Ulúa y Chamelecón
- Actualizado: 18 de julio de 2026 a las 06:00 -
Una tecnología que parece una alfombra, pero que al recibir agua se convierte en una capa de concreto, comenzó a probarse en Honduras para reforzar los bordos que protegen a las comunidades del valle de Sula. Se trata de Concrete Canvas, un material diseñado para reducir la erosión y el desgaste que las corrientes provocan sobre estas estructuras.
Los primeros trabajos se realizan sobre bordos existentes en zonas cercanas a los ríos Ulúa y Chamelecón. El propósito no es levantar una nueva barrera desde cero, sino recubrir y proteger la superficie de las obras de mitigación para disminuir la posibilidad de que el agua debilite progresivamente el suelo.
Aunque comúnmente ha sido presentada como una “malla”, técnicamente pertenece a una categoría conocida como manta geosintética compuesta de cemento, identificada por las siglas GCCM en inglés. ASTM International cuenta con la norma D8364, que establece requisitos y propiedades para este tipo de materiales utilizados en distintas obras de ingeniería.
Concrete Canvas está formada por una matriz tridimensional de fibras que contiene una mezcla cementicia seca. En la parte inferior incorpora un respaldo de PVC que reduce el paso del agua, mientras que las fibras internas mantienen distribuido el cemento y refuerzan la capa una vez endurecida.
Su instalación comienza con la limpieza y el perfilado del bordo. Los trabajadores retiran vegetación, piedras, material suelto y cualquier irregularidad que impida que la manta permanezca en contacto con el terreno. Una mala preparación podría dejar espacios por donde el agua se infiltre y comience a erosionar el suelo debajo del revestimiento, según información de la SIT.
Después, los rollos son extendidos sobre la pendiente, cortados de acuerdo con las dimensiones del área y fijados mediante anclajes, varillas, tornillos y uniones especiales. Las secciones deben colocarse de forma que el flujo de agua no pueda levantar los bordes ni penetrar fácilmente entre una pieza y otra.
El producto alcanza aproximadamente el 80% de su resistencia durante las primeras 24 horas después de ser hidratado. Los técnicos del proyecto indicaron que la resistencia inicial necesaria para su funcionamiento se obtiene en un periodo aproximado de 48 horas y que la lluvia no interrumpe el proceso de hidratación.
Una vez endurecida, la cubierta evita que la lluvia y las corrientes golpeen directamente la tierra del bordo. De esta manera reduce la pérdida de suelo, la formación de surcos y el desprendimiento de material, problemas que con el tiempo pueden debilitar una estructura de contención. También puede utilizarse para proteger taludes, revestir canales, cunetas, alcantarillas y otras superficies expuestas al movimiento del agua.
La función principal de la malla es controlar la erosión y reforzar la superficie del bordo; la protección definitiva dependerá también de la altura y estabilidad de la estructura, los drenajes, el mantenimiento, el comportamiento de los ríos y la magnitud de cada crecida.
La Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) informó que la tecnología comenzó a aplicarse en bordos considerados estratégicos para la protección del Valle de Sula. Las intervenciones se desarrollan en Casmul, San Manuel; Naranjo Chino y Amapa, en El Progreso; y San Juan Viejo, en La Lima.
El presidente Nasry Asfura supervisó los avances de las obras ejecutadas en el municipio de San Manuel, Cortés, acompañado por el titular de la SIT, Aníbal Ehrler. Durante el recorrido, las autoridades revisaron los trabajos de protección de taludes y el uso de Concrete Canvas en las zonas expuestas a las corrientes.
Las obras forman parte de un plan de mitigación que comprende intervenciones en San Manuel, La Lima, El Progreso, Puerto Cortés y Choloma, municipios que históricamente han enfrentado amenazas por las crecidas de los ríos Ulúa y Chamelecón.
Además de la instalación de la manta geosintética de cemento, el plan incluye dragado, recanalización de cauces, rehabilitación de bordos y otras soluciones de ingeniería orientadas a fortalecer la infraestructura de protección antes y durante la temporada lluviosa.
Asfura sostuvo que las intervenciones buscan reducir los riesgos para las comunidades, pero también proteger viviendas, industrias, cultivos y otras actividades productivas concentradas en el Valle de Sula. “Contra el poder de la naturaleza es difícil luchar, pero estamos buscando garantizar el cuidado y la protección de las vidas y de la producción del país”, expresó.
El mandatario indicó que los proyectos se ejecutan con fondos nacionales y anunció que el Gobierno continuará formulando nuevas obras de mitigación. La SIT considera que Concrete Canvas representa una alternativa innovadora para disminuir las socavaciones y prolongar la resistencia de los bordos, aunque su efectividad también dependerá del mantenimiento y de las demás intervenciones realizadas en los ríos.