Cianuro en la CA-4: Así se retira el peligroso químico tras el fatal accidente
Choque entre rastra y bus dejó múltiples muertos y heridos en la cuesta de Los Limones. Autoridades mantienen alerta y avanzan en la limpieza del cianuro derramado bajo estrictos protocolos de seguridad.
- Actualizado: 06 de abril de 2026 a las 15:33 -
La tragedia vial en la carretera CA-4, en Quimistán, Santa Bárbara, ocurrió la tarde del domingo 5 de abril, en pleno retorno de Semana Santa. Un autobús con excursionistas chocó con una rastra que transportaba cianuro granulado, dejando una escena de alto riesgo químico.
El impacto se registró en la cuesta de Los Limones, un tramo de alta pendiente. Según reportes, la rastra perdió el control tras descender la vía, se despistó en una curva y terminó colisionando violentamente contra el autobús.
Tras el choque, el contenedor cargado con aproximadamente 20 toneladas de cianuro se desprendió y cayó sobre la unidad de transporte, provocando una tragedia que dejó al menos ocho muertos y más de 20 heridos.
Las víctimas viajaban desde Guatemala rumbo a Tegucigalpa, mientras que la rastra se dirigía desde San Pedro Sula hacia el occidente del país. El accidente ocurrió en uno de los momentos de mayor tráfico del feriado.
El derrame del químico obligó a cerrar completamente la carretera CA-4. Autoridades declararon alerta roja en la zona ante el riesgo de contaminación y la necesidad de activar protocolos especializados.
Equipos técnicos comenzaron labores inmediatas para controlar el material peligroso. El cianuro granulado fue tratado con cal para reducir su peligrosidad, mientras brigadas con trajes HazMat trabajaban por turnos.
Hasta el momento, se ha logrado recuperar y tratar cerca del 80 % del producto derramado, sin reportes de emanación de gas cianhídrico, lo que ha reducido el riesgo inmediato para la población.
Autoridades también aclararon que no hubo contaminación en los heridos trasladados a hospitales, ya que el cianuro estaba en estado sólido y no generó vapores tóxicos durante la emergencia.
La zona del accidente permanece bajo resguardo mientras continúan las labores de limpieza en la cuesta de Los Limones. En el lugar trabajan Policía Nacional, Bomberos, unidades militares y personal del Ministerio Público.
También participan el Segundo Batallón de Artillería, el Tercer Batallón de Protección Ambiental y la Fiscalía de Ambiente, supervisando el proceso para evitar riesgos al entorno y garantizar el manejo adecuado del químico.
La limpieza está siendo ejecutada por personal especializado de la empresa responsable del transporte del cianuro, mientras las demás instituciones brindan apoyo en seguridad, control del perímetro y logística.
Las autoridades piden a la población evitar circular por el sector mientras continúan las labores, ya que el área sigue bajo intervención. El objetivo es completar el retiro total del material y restablecer el paso con seguridad.
El cianuro, incluso en estado granulado, representa un alto riesgo en escenarios de accidente, especialmente si entra en contacto con humedad o ácidos, ya que puede liberar gas cianhídrico, altamente tóxico. Por ello, los socorristas deben evitar la exposición directa y trabajar bajo protocolos estrictos de manejo de sustancias peligrosas. Ciudadanos han cuestionado que los bomberos usen mascarillas desechables para estar en la escena, pero ellos ni manipulan el químico.
Las medidas de seguridad incluyen el uso obligatorio de trajes encapsulados tipo HazMat, guantes especiales, mascarillas con filtros químicos y equipos de respiración autónoma. Además, se delimita un perímetro de seguridad para evitar que civiles o personal no especializado se acerquen a la zona contaminada.
También se aplican técnicas de neutralización, como el uso de cal o agentes químicos que reducen la toxicidad del cianuro, mientras se controla el material derramado. Los equipos trabajan por turnos cortos para minimizar la exposición, priorizando siempre la seguridad del personal y la contención del riesgo ambiental.
La carretera CA-4, donde ocurrió la tragedia, ha sido objeto de una millonaria inversión estatal que supera los 1,100 millones de lempiras solo en el tramo entre Naco y La Entrada, con trabajos de repavimentación en concreto hidráulico para mejorar la durabilidad de la vía. Aún no se confirma a qué hora o si esta tarde se habilitará el paso por la importante arteria internacional que une al valle de Sula con el occidente de Honduras.
Sin embargo, pese a la magnitud del proyecto, la obra ha sido cuestionada porque no incluyó elementos clave para la seguridad vial, como señalización adecuada e iluminación, dos factores determinantes en tramos de alta peligrosidad como curvas y pendientes.
Estas condiciones estructurales se vuelven críticas en sectores como la cuesta de Los Limones, donde la combinación de tráfico pesado, visibilidad limitada y falta de señalización incrementa el riesgo de accidentes, especialmente en jornadas de alta circulación como Semana Santa.