"Zoomies": ¿Por qué los perros corren como locos de repente?
Esos momentos de locura que sorprenden y divierten a los dueños tienen un nombre: “zoomies”, una conducta común en los perros, aquí los detalles.
- Actualizado: 10 de agosto de 2026 a las 15:10 -
De pronto, sin ninguna señal aparente, tu perro comienza a correr por toda la casa, gira sobre sí mismo, salta del sofá y atraviesa el patio como si estuviera participando en una carrera. Este comportamiento, conocido popularmente como “zoomies”, tiene un nombre científico: Frenetic Random Activity Periods (FRAPs), o períodos de actividad frenética y aleatoria. Aunque puede parecer extraño, en la mayoría de los casos se trata de una conducta completamente normal en los perros.
Los zoomies suelen aparecer después de momentos de emoción, juego, descanso prolongado o incluso situaciones que generan cierta tensión. La veterinaria especialista en comportamiento Wailani Sung, DVM, PhD, explica que estos episodios pueden representar una manera de liberar “energía acumulada, excitación o incluso estrés y nerviosismo”. Por eso, un perro puede comenzar a correr después de jugar, al regresar su dueño a casa o incluso después de permanecer tranquilo durante varias horas.
La edad también influye. Los cachorros suelen experimentar zoomies con mayor frecuencia porque atraviesan una etapa de intenso desarrollo y tienen grandes cantidades de energía que necesitan canalizar. Sin embargo, el comportamiento no desaparece necesariamente con los años: muchos perros adultos e incluso mayores continúan teniendo estos episodios, especialmente después de situaciones estimulantes. Estudios sobre la actividad locomotora canina también han encontrado diferencias relacionadas con la edad, con animales jóvenes que presentan períodos de actividad más prolongados que los perros de mayor edad.
El fenómeno también puede estar relacionado con la necesidad de actividad física y mental. Una investigación realizada con perros domésticos encontró que utilizar juguetes dispensadores de alimento aumentó en un 12 % la actividad diaria total y en un 26 % el tiempo dedicado a caminar, lo que demuestra que proporcionar oportunidades de movimiento y estimulación puede modificar significativamente los niveles de actividad de los animales. Cuando un perro tiene pocas oportunidades de gastar energía, los zoomies pueden convertirse en una de las formas espontáneas de hacerlo.
Pero no todos los episodios significan exactamente lo mismo. La especialista en comportamiento veterinario Wailani Sung señala que algunos zoomies pueden estar relacionados con emociones positivas, mientras que otros pueden aparecer como respuesta al estrés o al miedo. “Los zoomies suelen ser una expresión de alegría y diversión”, explica, aunque recomienda observar el lenguaje corporal del animal para determinar qué está ocurriendo antes y durante la carrera. Por ejemplo, si el perro corre después de jugar y mantiene una postura relajada, probablemente se trate de excitación positiva; si ocurre después de un estímulo que teme, podría ser una respuesta al estrés.
Uno de los momentos clásicos para observarlos es después del baño. Muchos perros salen de la bañera y comienzan inmediatamente a correr, revolcarse o frotarse contra diferentes superficies. Según Sung, esto podría estar relacionado con la sensación de tener el pelaje mojado y con el deseo de recuperar olores familiares. También pueden aparecer después de defecar, al anochecer o cuando los dueños regresan a casa, situaciones que pueden generar cambios repentinos en el nivel de excitación del animal.
Aunque normalmente son inofensivos, es importante garantizar que el entorno sea seguro. Un perro en pleno zoomie puede resbalar en pisos lisos, golpearse contra muebles o salir corriendo hacia una calle si se encuentra en un espacio abierto. Por ello, los especialistas recomiendan permitir estos episodios en lugares amplios y seguros, retirar objetos frágiles y evitar superficies donde pueda lesionarse.
En definitiva, cuando un perro corre repentinamente como si hubiera olvidado por completo las reglas de la casa, probablemente no haya nada extraño detrás de su comportamiento. Los zoomies son una expresión de movimiento y excitación que puede formar parte de una conducta canina normal.
La clave está en observar el contexto: si aparecen ocasionalmente y el animal se comporta con normalidad después, suelen ser motivo de diversión más que de preocupación; pero si los episodios cambian bruscamente, son excesivos o aparecen acompañados de miedo, dolor u otras conductas inusuales, lo recomendable es consultar con un veterinario o especialista en comportamiento animal.