Robert Redford fue, durante muchos años, una de las figuras más reconocibles de Hollywood. El actor ha fallecido este 16 de septiembre en su residencia de Utah, pero antes de consolidarse como mito del cine, atravesó una etapa de dudas, pérdidas familiares y búsqueda intropesctiva.
Robert Redford tuvo una madre llamada Martha Hart, quien fue una figura clave en su vida y le inculcó su amor por la naturaleza. Hart falleció de forma prematura cuando Robert tenía solo 17 años, tras sufrir una complicación de septicemia. Su muerte fue una de las tragedias que lo marcó.
El matrimonio de Redford con Lola Van Wagenen, en 1958, parecía sólido. Jóvenes, con principios y con ganas de construir una vida en conjunto, en pocos años formaron una familia con tres hijos: Scott, Shawna y James. Pero, su historia se quebró de forma inesperada. Scott, el primer hijo, murió con apenas cinco meses víctima de muerte súbita.
El golpe resultó devastador. Ni la presencia mínima en el funeral —limitada a los padres del actor y un par de amigos íntimos— ni las explicaciones de los médicos fueron suficientes para mitigar la culpa que Redford llevaba encima. Durante mucho tiempo llegó a pensar que su estilo de vida errante y caótico había influido en la tragedia. La relación con su padre, ya marcada por la tensión, se quebró todavía más: lo responsabilizó directamente de la muerte del niño. A esa acusación se sumaron también sus suegros, convencidos de que el actor arrastraba a Lola a una existencia sin rumbo ni estabilidad.
Robert Redford: “No sabíamos nada sobre el síndrome de muerte súbita, así que lo único que piensas es que has hecho algo mal. Como padre, tiendes a culparte. Eso crea una cicatriz que probablemente no llega a sanar del todo”. Con la llegada de sus otros tres hijos, la familia intentó rehacerse. El matrimonio, sin embargo, finalizó en la década de 1980, tras más de 20 años juntos. Al hablar sobre esta separación con The Telegraph, Redford expresó que la decisión fue mutua y señaló que ambos mantuvieron “un gran amor, un gran afecto y una gran amistad”.
Agregó que eso explicó en parte el equilibrio de sus hijos tras el divorcio y que siempre buscó demostrar que un matrimonio podía perdurar en el mundo del espectáculo, aunque terminó reconociendo que no lo consiguió. En 2020, la familia Redford enfrentó un nuevo golpe cuando James, quien había fundado junto a su padre The Redford Center en 2005, murió a los 58 años por un cáncer de hígado. A pesar de estos momentos difíciles, Redford consideró a su familia su mayor orgullo. Robert tenía siete nietos.
En 1996, el destino cruzó a Redford y Szaggars en el Sundance Mountain Resort, lugar fundado por el actor. En un panel de YoungArts Salon en 2014, ambos tuvieron ese primer encuentro. Szaggars recordó que desconocía las películas de Redford; para él, ese desconocimiento resultó “refrescante” y sentó las bases de una conexión real. Robert Redford y Sibylle Szaggars formalizaron su vínculo en julio de 2009 con una ceremonia íntima en Hamburgo, ciudad natal de ella.
Decidieron resguardar su vida privada del mundo y canalizaron juntos su pasión por el activismo ambiental y la filantropía. Redford fue consultado en 2011 sobre su esposa, el intérprete brindó una definición instantánea y afectuosa, al señalar que Sibylle representaba “toda una vida nueva".
“¿Piensa en la muerte?”, le preguntó un periodista en 2018. --“Probablemente. Es parte de la vida y seguro que en algún lugar de mi mente estoy aterrorizado. Es inevitable, pero puedo elegir entre vivir con miedo o seguir con mi vida y reírme de la muerte. Con la edad me he tenido que retirar de ciertas cosas, pero mientras pueda dar largas caminatas y montar a caballo, me seguiré riendo de ella. Y todavía puedo”, contestó Redford.