Exnovia de Bad Bunny logra avance en demanda; pide 40 millones de dólares
El Tribunal Supremo de Puerto Rico revivió parte de la demanda presentada por la expareja de Bad Bunny, quien reclama derechos sobre la utilización comercial de su voz en la icónica frase "Bad Bunny, baby"
- Actualizado: 11 de julio de 2026 a las 13:20 -
El Tribunal Supremo de Puerto Rico emitió una resolución que representa un giro importante en el litigio entre Bad Bunny y su expareja, Carliz De La Cruz Hernández. El máximo foro judicial determinó que la demandante presentó fundamentos suficientes para continuar reclamando derechos relacionados con el uso comercial de su voz en la reconocida frase "Bad Bunny, baby".
La decisión fue plasmada en una opinión de 50 páginas redactada por la jueza asociada Mildred Pabón, quien concluyó que la reclamación bajo la Ley de Derechos Morales de Autor no debió ser descartada en las etapas iniciales del proceso judicial.
"La demandante ha presentado hechos suficientes para ofrecer en su día la prueba que justifique este reclamo. En vista de ello, erraron los foros inferiores al desestimar la causa de acción bajo la Ley de Derechos Morales de Autor", señala el documento emitido por el Tribunal Supremo.
Carliz De La Cruz Hernández, abogada puertorriqueña, mantuvo una relación sentimental con Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real de Bad Bunny, entre 2011 y 2016. Ambos se conocieron mientras trabajaban en un supermercado Econo, en Vega Baja, antes de que el cantante alcanzara fama internacional.
En marzo de 2023, De La Cruz presentó una demanda por 40 millones de dólares, argumentando que la utilización de su voz en la frase "Bad Bunny, baby" vulneró sus derechos de imagen y de propiedad intelectual, ya que el audio fue incorporado en distintas producciones musicales y promocionales.
No obstante, el Tribunal Supremo determinó que la reclamación relacionada con la canción "Pa ti", publicada en 2016, ya prescribió debido al tiempo transcurrido entre su lanzamiento y la presentación de la demanda.
Sin embargo, el panorama fue distinto respecto a la canción "Dos Mil 16", publicada en 2022. Al tratarse de un uso más reciente, la Corte concluyó que las reclamaciones vinculadas con esa grabación y con presentaciones posteriores aún pueden ser evaluadas por la justicia.
Durante el proceso también trascendió que representantes del artista intentaron negociar con De La Cruz antes del lanzamiento de "Dos Mil 16". Según el expediente, le ofrecieron inicialmente 2,000 dólares por la utilización del audio, propuesta que ella rechazó y tras la cual tampoco autorizó que su voz continuara siendo explotada comercialmente. Pese a esa negativa, la frase fue utilizada en conciertos celebrados en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot en julio de 2022, además de campañas promocionales y otros contenidos relacionados con Bad Bunny. La demandante sostiene que esa exposición no autorizada incluso le provocó afectaciones emocionales que requirieron asistencia psicológica.
El Tribunal Supremo también sostuvo que existen elementos suficientes para analizar si la interpretación vocal de Carliz De La Cruz constituye una creación original protegida por la Ley de Derechos Morales de Autor. Asimismo, indicó que hay bases para discutir si existió o no un consentimiento expreso o tácito para el uso de su voz como parte de la imagen personal.
Pese a este avance para la demandante, la resolución no significa una victoria definitiva. La Corte únicamente concluyó que la reclamación posee méritos suficientes para continuar su trámite y regresar al Tribunal de Primera Instancia de San Juan, donde se evaluarán las pruebas antes de emitir una sentencia final. En contraste, el juez asociado Ángel Colón Pérez emitió una opinión disidente al considerar que todas las reclamaciones debieron ser desestimadas, al entender que la breve aparición de la voz forma parte de una expresión artística protegida.