Futbolista hondureño revela cómo pagaba fiestas y lo que hizo con sus amigos
El defensor ha sorprendido con sus revelaciones sobre la vida de lujos y excesos que disfrutó durante su etapa en el extranjero.
- Actualizado: 14 de octubre de 2026 a las 16:29 -
Exseleccionado hondureño ha causado impacto tras revelar cómo despilfarraba su dinero durante su etapa en el extranjero, cuando disfrutaba de lujos, fiestas y noches de excesos.
El exjugador de la selección de Honduras confesó que invitaba a quienes consideraba sus amigos, pero con el tiempo descubrió que muchos solamente estaban a su lado por los beneficios económicos que podían obtener.
El futbolista hondureño Kevin Álvarez, actualmente jugador del CD Choloma de la Liga Nacional, sorprendió con sus revelaciones sobre una etapa de su vida en la que disfrutaba de lujos, fiestas y gastos excesivos durante su paso por el extranjero.
El lateral derecho recordó cómo acostumbraba invitar a otras personas a salir, pagar las cuentas en las discotecas y compartir su dinero con quienes consideraba sus amigos, sin imaginar que varias de esas relaciones estaban motivadas por su situación económica.
En una conversación con el programa Días de Fútbol, el defensor catracho habló abiertamente sobre las experiencias que le dejaron aquellas vivencias y cómo, con el paso del tiempo, aprendió a distinguir entre las amistades verdaderas y las personas que solamente permanecían a su lado mientras podían obtener algún beneficio.
Álvarez confesó que en aquel entonces llegó a tener un círculo de aproximadamente 15 personas a las que consideraba sus amigos.
Sin embargo, los años y las experiencias le permitieron comprender que no todos tenían las mismas intenciones y que muchas de esas relaciones dependían de los lujos y las facilidades económicas que él podía ofrecerles.
“Yo tenía como 15 amigos entre comillas, porque de esos 15 ahora solamente hablo con tres. Esos eran chupasang**, que es normal que los jugadores se encuentren tipos así, que vos andas bien y ahí andan”, expresó el futbolista hondureño al recordar aquella etapa de su vida.
Sus palabras reflejan una de las situaciones que pueden enfrentar los deportistas cuando atraviesan momentos de bonanza económica: estar rodeados de personas que disfrutan de sus ingresos, pero que no necesariamente permanecen cerca cuando las circunstancias cambian.
El jugador también recordó cómo eran sus salidas nocturnas durante aquella época. Según relató, no tenía reparos en invitar a sus conocidos a diferentes establecimientos y asumir todos los gastos, una dinámica que le permitía disfrutar de las fiestas, pero que también lo llevaba a desembolsar importantes cantidades de dinero en una sola noche.
Álvarez explicó que era él quien tomaba la iniciativa para organizar las salidas y dejaba claro que estaba dispuesto a pagar las cuentas de quienes lo acompañaran. En algunas ocasiones, los montos alcanzaban cifras considerables para una noche de diversión.
“Yo llegaba a la disco y les decía: 'locos, vamos a ir a tal lado, si quieren lleven sus niñas, yo pago'. Pero hermano, habían cuentas de 25 mil, 30 mil lempiras en una discoteca”, reveló el futbolista, al dimensionar los gastos que llegaba a realizar cuando disfrutaba de ese estilo de vida.
Las declaraciones de Álvarez evidencian que, durante aquel período, el dinero no parecía ser un obstáculo para compartir con su círculo cercano. Las invitaciones, las fiestas y las cuentas elevadas formaban parte de una rutina en la que asumía los gastos sin detenerse demasiado a pensar en las consecuencias que podía tener ese comportamiento.
Con el paso del tiempo, el lateral hondureño comenzó a ver de otra manera las relaciones que había construido. La experiencia le permitió entender que algunas personas estaban acostumbradas a recibir beneficios económicos y que su cercanía podía cambiar cuando él dejara de ofrecer las mismas comodidades.
El futbolista explicó que, al tomar distancia de ese entorno, varias de esas personas terminaron alejándose por su propia cuenta. Para él, ese proceso fue una forma de identificar quiénes tenían un interés genuino en mantener una amistad y quiénes solamente estaban presentes mientras podían disfrutar de su dinero.
“Cuando vos te alejas de ese tipo de gente, ellos solos se alejan. 'Ese man ya está hule, dicen'. Yo ya días limpié mi entorno y se va limpiando solo”, manifestó el jugador del CD Choloma.
Actualmente, según sus propias declaraciones, mantiene contacto con apenas tres de aquellas 15 personas que consideraba sus amigos. Una reducción significativa que, de acuerdo con su relato, le permitió replantearse el valor de las amistades y la importancia de rodearse de personas que permanezcan a su lado más allá de los beneficios económicos.