Está comprobado que un masaje puede devolverle el ánimo, relajarlo y hasta motivarlo emocionalmente.
Sus efectos son placenteros y acumulativos y la aplicación frecuente refuerza sus beneficios. Por ejemplo, muchas personas los aprovechan para tratar problemas de acné, asma, estrés, várices, insomnio, cansancio, dolor muscular, control de peso y hasta para mejorar problemas de respiración.
El masajista Alejandro Padilla dice que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y contrarrestan diversos padecimientos físicos y emocionales.
El masaje es generalmente estimulante al ejercerse pequeñas presiones con las manos sobre una zona del cuerpo, con ello se pueden producir resultados relajantes, preventivos o curativos.
Padilla asegura que las personas que reciben masajes de forma regular rinden más, están más alerta, más motivados y menos estresados que quienes no los reciben.
Un masaje reduce la ansiedad, la tensión y la depresión, pues estimula los mecanismos naturales del cuerpo para acelerar la relajación. Se ha demostrado que tiene un efecto positivo en todos los sistemas: circulatorio, muscular, respiratorio, nervioso y hormonal.
Es recomendable por lo menos una vez a la semana realizarse un masaje relajante para evitar y prevenir enfermedades provocadas por el estrés.
Tome en cuenta
Variedad
Existen masajes relajantes, antiestrés y faciales que sirven para prevenir líneas de expresión.
Cuidado
No se haga masajes cuando tiene fiebre, infecciones, inflamaciones, desgarres musculares, fracturas o hematomas.