Los jóvenes son el futuro y en Hollywood no es la excepción. Las estrellas juveniles siempre han existido, pero no todas han logrado hacer con éxito la transición a adultos.
Basta recordar a Macaulay Culkin (“Mi pobre angelito”, 1990), Haley Joel Osment (“El sexto sentido”, 1999) y Fred Savage (“Los años maravillosos”, 1988-1993), actores talentosos que no pudieron repetir sus éxitos infantiles.
Sin embargo, hay otras que siguen vigentes, como Drew Barrymore (“E.T.: el extraterrestre”, 1982), Sean Astin (“Los goonies”, 1985) y Leonardo DiCaprio (“Eclipse en el corazón”, 1995).
Las nuevas caras del cine y la televisión son Dakota Fanning, Abigail Breslin, Miranda Crosgrove y Selena Gómez, cuatro estrellas nacientes a las que hay que seguirles la pista por su potencial, esperando que logren sobrevivir en su cambio a la adultez.