Durante cuatro días, San Pedro Sula se convirtió en la capital del teatro con la celebración de Primer Festival Escénico organizado por Proyecto Teatral Futuro, PTF.
La fiesta cultural, segunda parte de la Caravana Nacional de Teatro 2011, arrancó el miércoles 27 de julio a las 7.00 pm, cuando Damario Reyes, del PTF, y Eddy Barahona, de Teatro La Fragua, dieron la bienvenida a los asistentes al Museo de Antropología e Historia.
“La búsqueda”
La jornada inaugural estuvo a cargo del grupo La Siembra, que presentó “La búsqueda”.
El telón se abrió lentamente en la penumbra, y como anticipando el trasfondo ideológico de la puesta en escena, dos solitarias imágenes decoraban el escenario: “El grito”, una pintura de Eduard Munch reflejo de la angustia y el inconformismo, y una reproducción de la explosión nuclear en Hiroshima, símbolo de la capacidad de destrucción del humano.
Precisamente ésos son los ejes temáticos de “La búsqueda”; el monólogo desesperado del anciano reproduce la visión pesimista de una realidad que no deja ánimos para luchar. Cuatro figuras se le aparecen; la última de ellas, un pájaro moribundo, representa la agonía de la esperanza, la inocencia, la capacidad de soñar.
La irrupción de dos jóvenes cazadores de mariposas le devuelve las fuerzas al anciano, que con su báculo inicia un ritual para regresar a la vida al pájaro.
Así, la esperanza revive con la toma de conciencia y el compromiso de cuidar nuestro entorno.
Tres monólogos, una pantomima y la presentación de las alumnas del CCDanza y los músicos de Hunty Gabbe complementaron la primera velada del festival.
“Historias para ser contadas”
El jueves fue el turno para La Fragua. Originales de Oswaldo Dragún, “Historias para ser contadas” son un muestrario teatral de obras cortas. La primera de ellas es “Historia de una postemilla”; le sigue “La historia de cómo nuestro amigo Panchito González se sintió responsable de la epidemia de peste bubónica en África del Sur”, ejemplo de quien por dinero es capaz de vender su conciencia y luego trata de justificar sus acciones viles. El ciclo se cierra con “La historia del hombre que se convirtió en perro”, en la que el protagonista, desesperado por un empleo, fue capaz de hacerse pasar por un can. Consiguió el trabajo, pero en el camino perdió lo único que le aseguraba su condición humana: la dignidad.
El estilo de La Fragua es ya una marca reconocida. Teatro de ritmo dinámico, con escenas rápidas y vivaces, escenario despojado de decoración; la acción se centra en la historia misma y la habilidad histriónica de los actores.
Por trivial y cómica que parezca, cada historia esconde una denuncia social.
“La casa de Bernarda Alba”
La oportunidad para el género dramático llegó en la jornada tercera con “La casa de Bernarda Alba”, adaptación de la obra del español Federico García Lorca.
En esta puesta en escena el elemento de las máscaras evidencia la hipocresía social. Cinco personajes femeninos protagonizan esta historia que retrata un mundo de opresión en el que solo los valientes se atreven a desafiar la autoridad, representada por el báculo de Bernarda, pero terminan siendo engullidos por el peso de la realidad. El sábado, esta misma obra puso broche de oro a la primera edición del Festival Escénico.
PTF, punta de lanza en el teatro nacional
Incansable en su labor de difundir la cultura teatral en el país, Damario Reyes, fundador de PTF, concretó con el Primer Festival Escénico uno de sus sueños más preciados.
“La idea surgió por la necesidad de que SPS tenga un lugar donde se pueda disfrutar de varios espectáculos y grupos, es algo que vimos en los últimos 5 años. Éste era el momento para que la capital industrial contara con un festival local organizado por un grupo de la ciudad”, señaló.
La Comunidad Hondureña de Teatristas, Comhte, desde hace tres años viene gestando este tipo de actividades para que el público vea a los trabajadores del teatro como personas que contribuyen al desarrollo espiritual, educativo y económico.
A juzgar por la asistencia y la reacción del público, se cumplieron las expectativas trazadas para el evento, una de ellas era que la gente llegara por su propio pie.
“Con este tipo de iniciativas el PTF pretende contribuir a la cultura teatral del país primero con la formación, ya sea de actores, actrices, bailarinas o cantantes, y luego con nuestros espectáculos, que siempre tienen una carga de trabajo artístico”.
En septiembre montarán la obra “A la una, a las y a los títeres”, y además, este año tiene perfilado el proyecto “Los monolocos”.
Como voz del PTF e integrante de Comhte, Damario hace un llamado a otros artistas a sumarse a este movimiento en pro del teatro.
“Invitamos a los grupos que no se han sumado a que se acerquen o que nos digan dónde están para acercarnos y consolidar más esta faja noroccidental”, señaló.