José Saramago se despidió de los lectores de su “Cuaderno”, blog en el que el escritor portugués publicaba, desde el 15 de septiembre de 2008, artículos con los que se acercaba a sus lectores y en los que expresaba casi a diario sus opiniones y reflexiones personales.
“Dice el refrán que no hay bien que cien años dure ni mal que perdure, sentencia que le sienta como un guante al trabajo de escritura que acaba aquí y a quien lo hizo.
Algo bueno se encontrará en estos textos, y por ellos, sin presunción, me felicito, algo mal habré hecho en otros y por ese defecto me disculpo, pero sólo por no hacerlos mejor, que diferentes, con perdón, no podrían ser”.
El autor de paso aclara el motivo para desconectarse: “No es esto un aria de ópera para poner ahora un interminable adio, adio.
Adiós, por tanto. ¿Hasta otro día? Sinceramente, no creo. Comencé otro libro y quiero dedicarle todo mi tiempo. Ya se verá por qué, si todo va bien. Mientras tanto, ahí tienen ‘Caín’”.
De su nueva novela
El Premio Nobel de Literatura José Saramago vuelve a ocuparse de la religión en su nueva novela “Caín”, que la editorial Alfaguara publicará el 14 de octubre.
En este texto, el autor de “El evangelio según Jesucristo” redime a su protagonista del asesinato de Abel y señala a Dios “como el autor intelectual al despreciar el sacrificio que Caín le había ofrecido”.
Saramago no considera este libro su particular y definitivo ajuste de cuentas con Dios: “Las cuentas con Dios no son definitivas... Dios, el demonio, el bien, el mal, todo eso está en nuestra cabeza, no en el cielo o en el infierno, que también inventamos. No nos damos cuenta de que, habiendo inventado a Dios, inmediatamente nos esclavizamos a él”.
Además niega la cercanía de la muerte: “Moriremos cuando tengamos que morir.
A mí me salvaron los médicos, me salvó Pilar, mi esposa y traductora; me salvó el excelente corazón que tengo, a pesar de la edad. Lo demás es literatura, y de la peor”.