Alguna vez has tenido este pensamiento: “no sé si la relación está funcionando”? Famosa frase que acostumbramos a decir cuando tenemos problemas con nuestra pareja, ya sean significativos o no, como seres humanos erramos creyendo que cuando hay discusiones, enojos, celos o desacuerdos es que ya nada es posible ¡error!, cuando uno quiere resolver algo lo hace.Nadie dijo que la vida en pareja era fácil, que siempre estarían de acuerdo o que no habría cambios en ellos... y cuando suceden este tipo de cosas lo primero que haces es dudar del amor hacia tu novio o esposo, no vez con claridad que sólo es una crisis. Y en el caso contrario cuando ya nada tiene solución, cuando ni amor queda es cuando más te aferras a seguir juntos, porque tienes miedo al cambio, a quedarte sola.“Entendemos por crisis, no como el fin de la relación sino como una oportunidad de cambiar y ajustarse”, define Pedronel González, Master en psicología en la familia y la pareja. Ahondando en esta definición clave recalcaremos la palabra “ajustarse” porque significa que no todo será como tú quieras, o que todo será a las órdenes de tu esposo, esto significa que a medida que pasa el tiempo las cosas van cambiando y no se puede seguir con la misma mentalidad, tienes que asumir nuevos roles, por ejemplo, si antes eras soltera, una vez te casaste adquiriste el rol de esposa y con ello mucho en tu vida cambia: rutina, casa, amigos y sobre todo que es hora de pensar por dos. Y cuando los dos llegan al nuevo rol de ser padres viene con ellos muchos más cambios que pueden afectar la relación con discusiones y desacuerdos, pero está en ti ver esto sólo como una prueba a superar juntos.Donde quiera que se vaya el pensamiento de “crisis” va con ustedes, las problemas se resuelven enfrentándolos, conversando y sobre todo planteando soluciones. Y si se llega a la conclusión que el amor se acabó es momento de que pienses en tu bienestar personal, y no hallan resentimientos que sólo te atormentarán a ti.
Pasos para arreglar los problemas:
- Identificar el problema: Saber qué es lo que está pasando, y no buscar culpables. Sucede por ejemplo: En la pareja uno de los dos es alcohólico, hay que decir “nuestro problema es el alcoholismo” y no decir “el problema es que tú eres alcohólico”. Hay una gran diferencia entre estas dos oraciones, la primera no juzga, no busca culpables,mientras que la segunda no muestra ningún grado de amor.
- Sentimientos asociados al problema: Descubrir en nosotros mismos como éste nos está consumiendo por dentro y a nuestra relación.
- Identificar el impacto del problema: ¿cómo está afectando la relación?, ¿si hay discusiones, distanciamiento, estrés o sentimientos de ira?
- Decidir si resuelvo o no resuelvo: Hay que ver si en verdad se quiere que la relación continué, o si queremos que mejore. Si no se quiere resolver toma decisiones para acabar c0n la mala convivencia.
- Alternativas para soluciones: Hay que realizar una lluvia de ideas y escoger las mejores alternativas para sacar la relación adelante.