Los enamorados Rafael Flores hijo y la española Carla de Herrera contrajeron nupcias en una espectacular velada nupcial celebrada en Córdoba, España, hasta donde llegó más de un centenar de invitados de San Pedro Sula.
Las celebraciones del enlace Flores-De Herrera comenzaron el viernes por la tarde con una fiesta de bienvenida ofrecida para los asistentes que viajaron de varios países del mundo para acompañar a los recién casados.
El día de la boda, cuando caía la tarde, Rafael y Carla llegaron hasta el monasterio de Córdoba para recibir la bendición nupcial y ser proclamados como esposos ante Dios.
La novia vistió una sobria creación en la que destacaba diseño y cortes clásicos en un ajuar que combinó con una tiara de inspiración medieval. El novio, de elegante etiqueta negro y gris.
El festejo
Tras culminar la ceremonia, los invitados se trasladaron hasta un palacio donde los esperaba tres ambientes. El primero fue un cóctel en el que estrecharon lazos de amistad entre los asistentes. Luego, en medio de una mágica atmósfera de jardín, dos largas mesas fueron decoradas con flores de tonos otoñales para atender a los presentes, quienes degustaron un exquisito banquete.
La iluminación fue propicia para crear un entorno romántico y muy propio de las grandes fiestas españolas, gracias a las velas y las enormes lámparas chandelier que colgaban de un enorme cable que traspasaba el jardín.
Teniendo un fresco clima y coronada la noche con mucho júbilo, los invitados aprovecharon la velada para congratular a la pareja y luego de la cena pasaron a un enorme salón donde se ofreció a una fiesta con una orquesta francesa.
La fiesta de bodas culminó hasta las seis de la mañana del domingo y horas después, los mismos invitados fueron despedidos por ambas familias con un ameno brunch marcado de dicha y emoción por Carla y Rafael.