La compañía debe permanecer alerta a los tipos de capacitación requeridos, cuándo se necesitan, quién los precisa y qué métodos son mejores para impartir a los empleados, habilidades y formación.
Es necesario que los jefes establezcan un contexto para la capacitación, decidiendo dónde es más necesaria y cómo se relaciona con las metas estratégicas de la empresa.
Marlon Fuentes, asistente de recursos humanos, dice que, en cuanto a la productividad, las actividades de enseñanza de desarrollo no sólo deberían aplicarse a los empleados nuevos, sino a los trabajadores con experiencia.
Elevar la calidad
La instrucción puede ayudarles a incrementar su rendimiento y desempeño en sus asignaciones laborales actuales. Otro aspecto es la calidad porque los programas de desarrollo apropiadamente diseñados e implantados contribuyen a elevar la calidad de la producción de la fuerza de trabajo.
“Cuando los empleados están mejor informados acerca de los deberes y responsabilidades de sus labores y cuando tienen los conocimientos y habilidades están menos propensos a cometer errores costosos”, añade.
La salud mental y la seguridad física de un empleado suelen estar directamente relacionados con los esfuerzos de capacitación y desarrollo. La enseñanza adecuada puede ayudar a prevenir accidentes laborales. Recuerde que un empleado capacitado es sinónimo de rendimiento.
Al diseñar un programa de capacitación, los gerentes deben tomar en cuenta dos condiciones previas para el aprendizaje: disposición y motivación. Los empleados se benefician de los programas porque adquieren conocimientos más amplios y mayor sensación de competencia.
Al diseñar un programa de capacitación, los gerentes deben tomar en cuenta dos condiciones previas para el aprendizaje: disposición y motivación. Los empleados se benefician de los programas porque adquieren conocimientos más amplios y mayor sensación de competencia.