Con una sonrisa a flor de labios y una barba inusual, Adrien Brody llega a la habitación 1519 del Hotel Drake en Toronto, todavía sorprendido por la atención femenina que venía arrastrando por los pasillos.
Desde aquella vez que besó apasionadamente a Halle Berry en plena entrega de los premios Oscar, Adrien se convirtió en un símbolo sexual que Hollywood, además, aprovecha como excelente actor.
¿La barba es por alguna película en particular?
No, no, simplemente no me afeité.
Es una imagen bastante diferente. ¿Se animaría a mostrarla también en cine?
Sí, claro. Depende igual del personaje.
¿Siempre decide usted cómo se va a ver en una película?
Sí, por ejemplo, para 'The brothers Bloom' mirando el vestuario se me ocurrió que los trajes blanco y negro podían ser perfectos y es lo que me inspiró en este caso.
La película 'The brothers Bloom' no se define en ninguna época en particular. De hecho, sus protagonistas parecen vestidos de época, aunque el entorno los muestre en el más moderno escenario. Hasta en eso tiene que ver la comedia de una historia donde Adrien Brody es un estafador profesional que junto a su hermano, interpretado por Mark Ruffalo, encuentran a una hermosa millonaria personificada por Rachel Weisz como la siguiente víctima, que además pasa a formar parte del equipo.
¿Usted también influye en otros personajes? Rachel Weisz nos comentó que le había enseñado a patinar para la película 'The brothers Bloom'.
Es verdad, es cierto. Le di un par de lecciones de skate. Me había olvidado. Y como estudiante Rachel es muy buena. (Ríe). Al principio tuve miedo que se fuera a quebrar una muñeca, que se iba a enojar conmigo, pero salió todo bien.
¿Tanta experiencia tiene con el skateboard?
Bueno, le enseñé algunas cosas. Cuando era más joven patinaba seguido. Definitivamente era una excelente medio de transporte para muchos adolescentes. Podía ir bastante lejos con un skateboard.
¿La película 'The brothers Bloom' es tal vez la más romántica que haya hecho?
Posiblemente. Hacía tiempo que estaba buscando algo así, algo parecido a una clásica película romántica. Un verdadero drama con una historia de amor. Si está bien hecha, si obviamente tiene emociones profundas, me parece fascinante. Y para el público también es hermoso conectarse con una historia de época.
¿Cómo es que nunca le ofrecieron más historias de amor a alguien tan preciado entre el público femenino?
Es algo que no suelo encontrar. No se me había presentado antes, pero también es el cine que tampoco me atrae tanto.
¿Es una persona romántica?
A veces.
¿Qué tan romántico? ¿Abre las puertas? ¿Es de regalar rosas?
Sí, eso, lo clásico. No me gusta halagarme, pero en mis buenos tiempos se me conoce por varios gestos románticos.
¿Algún ejemplo en particular?
No pienso discutirlo en público, pero existen.
¿Desde aquel beso que le dio a Halle Berry en el Oscar ya es común según la expectativa femenina que esperen un beso apasionado de usted?
No sé si es lo que esperan, pero me pasan cosas muy ridículas. Después del estreno de 'King Kong', por ejemplo, en televisión me preguntaron '¿Besaste al gorila como a Halle?'. No tenía ninguna réplica inteligente, pero igual le respondí: 'Eso lo guardamos para la continuación de la película'.
¿El éxito genera mucha más confianza en todos los sentidos?
Es la vida fuera de mi trabajo lo que me da confianza. Puedo marcar paralelos entre la actuación y el vacío que te queda después de perder un personaje, por ejemplo, pero siempre vuelvo a mi personalidad.
¿Y qué lo inspira en los casos en que un personaje no se parece a usted?
Varía. Puedo entender los elementos, pero lo que hago en general es tratar de ponerme en los zapatos de otras personas y analizar lo que puede pasar. Las emociones y experiencias que siempre tuve como actor han sido increíblemente profundas y me afectaron en mi vida personal. Me hizo conocer más, además de generarme empatía por otras personas, y es el resultado de haberme convertido en alguien que no soy yo. Evolucioné en ese proceso. Yo me esfuerzo para ser honesto con mi trabajo en vez de tratar de engañar al público. Trato de conectarme con algo para sentir la conexión y el público es testigo de esa conexión. Ahí está el desafío, es lo que hace que el trabajo sea excitante.
¿También hay factores externos que complican el proceso? ¿Nunca pelea con los directores, por ejemplo?
En este caso, el director Rian Johnson fue muy gentil y creó un ambiente muy relajado. Algunos directores sí crean tensión y si estás interpretando un personaje con mucha tensión, está bien. Me sirve. No lo tomo personalmente.
¿Algún ejemplo en particular?
¿Me estás pidiendo que nombres a los más H... de P...?
¿Alguna vez se los dijo en la cara?
(Riendo) Lo intenté. Sí. Lo he hecho.
¿Qué es lo que más lo pone nervioso?
No sé si sea algo deliberado, a lo mejor uso el ambiente de tensión para ayudarme a estimularme yo también. Y no lo veo como algo negativo, pero a lo mejor insinúo que lo es. En el ambiente que nos manejamos siempre hay presiones para todos. Y por eso respeto cuando alguien está tensionado, porque realmente está como si alguien le apuntara con un arma. Y todos, en diferentes aspectos, el iluminador o el escenógrafo, necesitan lo que les pide el director, aunque le hayan entendido mal.
Y lo necesitan para mañana a las seis de la madrugada, en lugares como Belgrado, por ejemplo, donde las cosas no siempre son tan fáciles de conseguir.
Es parte del negocio. Por eso es tan difícil crear la magia o la brillantez de una película, porque se precisan muchos elementos que funcionen bien, en diferentes rubros. Y tienen que funcionar todo perfecto porque cada momento es importante.
¿Roman Polanski, por ejemplo, es uno de los directores que crean tensión en el estudio?
Roman es muy específico. Polanski es muy apasionado, no quiero insinuar que él era así. Puede ser que sea difícil tratarlo como actor, lo entiendo, pero yo respeto su entusiasmo. El material en sí, de la película 'The pianist' puede traerle recuerdos dolorosos a cualquiera, te toca. Y yo probablemente estaba también bajo mucha presión y estrés durante ese rodaje. Los dos crecimos en ese aspecto.
Gracias a la dirección de Roman Polanski ganó el Oscar por la película 'The pianist' ¿Después de haber ganado un premio tan importante siente la responsabilidad de mejorar cada vez más?
Siempre tuve esa responsabilidad, pero supongo que también hay mucha más conciencia, a lo mejor porque la gente espera mucho más de mí. Y es difícil vivir a la medida de las expectativas, en cualquier ámbito de la vida.
El otro día, por ejemplo, estaba pensando en la interpretación que tuvo Leonardo DiCaprio en la película 'What’s eating Gilbert Grape', donde estuvo fenómeno. Y cuando lo vi me pareció increíble que hayan encontrado un chico así. No sabía nada de él, pensaba que realmente era discapacitado, pero ahí no había ninguna expectativa. Y cuando empiezas a conocerlo, a verlo, parece que ya lo conoces por lo que lees en las revistas o los diarios.
Y es algo diferente. En mi caso, trato de encontrar roles que me inspiren y me permitan conectarme en un sentido diferente, explorando algo nuevo para mi propio crecimiento.
Curiosidades
Hijo único de un profesor de historia retirado y una fotógrafa húngara, Adrien Brody nació en Nueva York el 14 de abril de 1973.
Famoso por el estado de su nariz es algo que no quiere arreglar y a pesar de habérsela quebrado tres veces, se niega a cualquier cirugía estética.
Adrien es novio de la actriz española Elsa Pataky. Se conocieron hace dos años en Madrid y ahora filman juntos la cinta 'Giallo'.