Mito 1:
Las parejas son infieles porque no son felices en casa.
Si eres mujer, generalmente, éste es el caso. Las mujeres envueltas en relaciones largas, que están engañando a sus parejas, reportan una baja satisfacción en sus matrimonios. Para los hombres no sucede igual. Muchos que aman a sus parejas y que tienen muy buen sexo en sus casas nunca desperdician una oportunidad para tener una aventura .
Mito 2:
Los hombres son infieles más que las mujeres.
Esto solía ser así, pero ahora las escalas de infidelidad están balanceadas. ¿Por qué? Las mujeres engañan a sus parejas por las mismas razones que los hombres: Es alguien nuevo, algo atrevido y por lo tanto agradable. Pero hay otras razones citadas por las mujeres: La aventura fue una “recompensa” por ser una esposa y una madre no apreciada .
Mito 3:
La infidelidad gira mayormente alrededor del sexo.
Algunas aventuras son netamente sexuales y esto se debe a que el sexo con otra persona que no sea tu pareja es algo prohibido y por tanto atractivo. Pero éste no es siempre la razón para ser desleal. Las aventuras amorosas son una manera en que la gente consigue algo que no está obteniendo en sus relaciones. Hay gente que le es infiel a parejas “perfectas”.
Mito 4:
El sexo con un ex no es ser infiel porque ya has estado allí.
Si sientes que no estás siendo infiel porque ya lo habías hecho, estás equivocada. Puedes tener algo con tu ex por el recuerdo de los viejos tiempos, pero tu ex puede hacerlo como acción desesperada para reiniciar la relación.
Mito 5:
Puedes defender tu relación de la infidelidad.
Puedes disminuir las posibilidades de tener una aventura en tu relación, pero nunca hay garantías. ¿Qué es lo mejor que puedes hacer? Escoger a la persona adecuada , porque la base moral y el sistema valorativo, así como los antecedentes familiares, son influencias mucho más importantes para que alguien sea o no sea fiel.
Mito 6:
Si él tiene antecedentes de haber sido infiel, te engañará a ti también.
Este mito es casi siempre verdadero. Si tu pareja le ha sido infiel a casi todas las mujeres con quienes ha estado -y nada ha sucedido para hacerlo recapacitar sobre su comportamiento- seguramente hará lo mismo contigo.
Mito 7:
El engaño no cuenta si nadie lo descubre.
Esto depende totalmente de tu personalidad. Si no ves nada malo con lo que hiciste, probablemente para ti no haya sido malo. Pero ten en cuenta que las buenas relaciones se basan en admiración y respeto, no en compasión .
Mito 8:
Si no hay sexo de por medio, no es una infidelidad.
Intensa pero invisible, erótica pero no consumada, la infidelidad emocional es peligrosa. Si a menudo estás fingiendo que eres soltera cuando no es así; si envías mensajes de texto o correos electrónicos secretos; si compartes información íntima de tu vida con gente que te atrae y mientes a tu pareja de que las estás viendo, eres una infiel emocional.
Mito 9:
Fantasear que estás con otra persona, no es infidelidad.
Mientras muchos terapeutas sexuales animan a parejas con relaciones largas a que tengan fantasías para hacer frente a la tentación, es aceptable ser desleal en tu cabeza, pero no en tu cama, otros opinan que es riesgoso. Este último grupo afirma que los “affaire” comienzan en la mente y que las fantasías sexuales pueden provocar que desees que sucedan.
Mito 10:
Las aventuras pueden “salvar” relaciones.
Este es un mito perpetuado por personas infieles como justificación para lo que han hecho. La infidelidad implica romper un voto, mentir y traicionar la confianza. Incluso los que sobreviven a una aventura encuentran la relación teñida con resentimiento, tristeza y culpabilidad. Analizar las razones de la infidelidad ayuda a ensamblar las piezas de lo que había antes.