21/05/2024
04:53 PM

Las 10 cosas que no sabías del cáncer de mama

El cáncer de mama, es la segunda causa de muerte en la mujer hondureña. La prevención, está en la autoexploración y un diagnóstico precoz.

    Octubre es el mes de la lucha y prevención a uno de los males que cada año arrebata la vida a muchas mujeres en el país. Según las estadísticas de la seno es el segundo mal que más daño está causando a la mujer hondureña.Muchas familias hoy en día sufren por esta enfermedad y por qué esperar a que llegue para tomar medidas que casi siempre se aplican cuando el cáncer ya avanzó.

    El cáncer de mamaLas mamas o senos se componen de grasa, tejido conectivo y glandular. En este tejido se encuentran las glándulas productoras de leche de las que nacen unos 15 ó 20 conductos mamario, para transportar la leche hasta el pezón, rodeado por la areola. Estos lobulillos y conductos se encuentran en el estroma, un tejido adiposo, en el que también están los vasos sanguíneos y linfáticos.

    Los tejidos mamarios están conectados, además, con un grupo de ganglios linfáticos, localizados en la axila. Estos ganglios son claves para el diagnóstico del cáncer de mama, puesto que las células cancerosas se extienden a otras zonas del organismo a través del sistema linfático. Cuando se habla de ganglio centinela se alude, precisamente, al ganglio más cercano al lugar donde se localiza el cáncer.En la actualidad es una de las enfermedades comunes a las que están sometidas las mujeres, ya que raramente aparece en los hombres.

    Por ello te presentamos las diez cosas que debes saber acerca del cáncer de mama.

    1 Factores de riesgo Diversas investigaciones han encontrado un grupo de factores de riesgo, o circunstancias, que hacen a una persona más propensa para desarrollar el tumor, entre ellos:

    1. Edad. El riesgo aumenta con la edad. La mayoría de cánceres de mama se produce sobre los 50 años; a los 60 el riesgo es más elevado y resulta muy poco frecuente por debajo de los 35 años, aunque también es posible.

    2. Sexo. Las mujeres son las más propensas a desarrollar cáncer de mama. Los hombres también pueden sufrirlo, pero la probabilidad es de uno por cada cien mujeres.

    3. Antecedentes familiares. Las posibilidades aumentan si una hermana, madre o hija ha sufrido esta enfermedad. Además este riesgo se eleva si el familiar que ha padecido cáncer lo ha hecho antes de la menopausia, o si ha afectado a los dos senos.

    4. Haber sufrido otro cáncer. El riesgo de cáncer de mama aumenta si se ha sufrido previamente otro cáncer, especialmente de ovario o de colon, o un carcinoma lobular o ductal in situ (dos tipos de tumor maligno que aparecen en los lóbulos o en los conductos galactóforos de los senos, o conductos mamarios). Otro posible factor de riesgo es una hiperplasia benigna, una especie de tumor no maligno, que altera el tejido del seno.5. Menopausia tardía (posterior a los 55 años)6. No haber tenido hijos, o el primer parto a partir de los 30 años.

    2 Tipos de Cáncer de mama

    No todos los bultos que aparecen en las mamas son un síntoma de cáncer. De hecho, nueve de cada diez bultos son benignos. Estos bultos no cancerosos pueden ser fibrosis o tumores de tejido conectivo y glandular, o bien, quistes o bolsas llenas de líquido. Los tumores benignos de mama (fibroadenomas) no constituyen un peligro para la vida y suelen tener fácil tratamiento. El principal tipo de cáncer de mama es el adenocarcinoma, que se produce en tejidos glandulares de cualquier parte del organismo. Los tumores específicos del seno son:

    1. Carcinoma ductal. (Localizado en los conductos). El carcicoma ductal in situ se encuadra en los conductos mamarios o galactóforos, a través de los cuales la leche llega hasta el pezón. Si no se trata, puede extenderse más allá de los conductos mamarios y originar metástasis. Por esto es muy importante detectar a tiempo su presencia, para evitar la progresión hacia el cáncer. Esta detección sólo puede realizarse a través de pruebas específicas, como una mamografía, puesto que el carcinoma in situ no suele producir ningún síntoma. El carcinoma ductal invasor, o infiltrante invade el tejido adiposo del seno, desde uno de los conductos. El carcinoma invasor es el más frecuente de los cánceres de mama; supone aproximadamente el 80 por ciento de todos los que se producen.

    2. Carcinoma lobulillar o lobular. Dentro de este tipo se encuentra el carcinoma lobular in situ, también llamado neoplasia lobular. El carcinoma lobular invasor sigue el mismo proceso de filtración que el carcinoma ductal invasor hacia el tejido adiposo, pero desde los lobulillos.

    3. Cáncer inflamatorio de mama. Menos frecuente. Se trata de un cáncer bastante agresivo, que crece rápido. Se denomina inflamatorio porque las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos y esto se manifiesta en la piel, que adquiere una apariencia gruesa y ahuecada, similar a la de una cáscara de naranja.

    3 Diagnósticos

    La mamografía es una prueba de imagen por rayos X que detecta la presencia del tumor en la mama, antes de que sea perceptible al tacto. Al ser el mejor método de detección, los especialistas recomiendan que todas las mujeres se realicen esta prueba cada año. Estas pruebas pueden completarse con otras más específicas, para detectar la gravedad del cáncer, tales como una resonancia magnética (RM), una ultrasonografía, o una biopsia, en la que se toma parte del tejido afectado para analizar en el laboratorio las características de las células cancerosas.

    4 Tratamientos

    Existen varios tipos de tratamiento que pueden emplearse en un cáncer de mama. La terapia que se aplique depende de muchos factores, entre los que se incluye el estadio o etapa en que se encuentre el tumor, si hay o no metástasis, el tamaño del cáncer y también de cómo sean las células cancerosas. Con la clasificación realizada por los médicos se establecen el tamaño del tumor, los ganglios linfáticos afectados y el grado de metástasis o propagación a otros órganos.

    Cirugía . El tipo de intervención quirúrgica depende de la extensión del tumor. Si el tamaño del tumor lo permite, el cirujano puede realizar una lumpectomía, que consiste en la extirpación de parte del tejido mamario. Con la mastectomía, en cambio, se extirpa la mama por completo. Ambas intervenciones pueden requerir la erradicación de los ganglios linfáticos más próximos (situados en la axila).

    Radioterapia . Es un tratamiento local, al igual que la cirugía. De hecho, en ocasiones se administra radioterapia después de una intervención quirúrgica, para eliminar las células cancerosas que no hayan sido extirpadas. La radioterapia es una eleva concentración de rayos X dirigida a un punto concreto. Al aplicar este tratamiento tras extirpar un cáncer, los médicos se aseguran de erradicar por completo el tumor.

    La quimioterapia. Los medicamentos quimioterápicos sirven para interrumpir el proceso el que las células malignas se multiplican sin control. Para este fin también se recurre a las hormonas. Los temidos efectos secundarios de este tratamiento tan agresivo son vómitos, náuseas, caída del pelo o llagas en la boca, por lo que su administración se realiza en ciclos (por vía oral o con inyecciones a través de punciones lumbares, intravenosas o intramusculares) intercalados con periodos de descanso del paciente.

    El trasplante de médula ósea se realiza cuando esta está dañada y no puede producir células sanguíneas de forma adecuada. También es necesario cuando se decide aumentar la dosis de quimioterapia. La proporción de células madre por cada célula común es de 1 de entre 2000. Por ello, para conseguir la cantidad suficiente hay que extraer cerca de un litro de médula.

    5 Efectos secundarios del tratamiento

    1. Náuseas y vómitos: para evitarlos se pueden requerir medicamentos antieméticos (contra los vómitos). El médico le indicará no sólo los que debe tomar antes de la sesión de quimio, sino también los que tendrá que tomar en su casa. Procure beber mucho líquido, pues es útil frente a las náuseas. Irán remitiendo cuando pasen unos días tras el tratamiento.

    2. Pérdida de cabello: a pesar de no ser un efecto grave, es motivo de angustia e insatisfacción para la mayoría de las pacientes, pues influye en la percepción de su propia imagen. Generalmente, la caída del cabello comienza a las dos o tres semanas del primer ciclo de terapia, remite al finalizar el tratamiento y el pelo vuelve a crecer a su velocidad normal.

    3. Irritaciones en la boca: con la quimioterapia son frecuentes las mucosistis o irritaciones bucales. Es un trastorno más molesto que preocupante pues produce ardores en la boca. Para reducir esta alteración se recomienda extremar la higiene bucal y emplear cepillos de dientes con cerdas suaves, que no dañen las encías. También ayudan los enjuagues antisépticos.

    4. Anemia: uno de los efectos secundarios más importantes en la quimioterapia es la reducción de la cantidad de glóbulos rojos en sangre. La anemia se manifiesta a través del cansancio, la debilidad y la palidez extrema. En ocasiones puede requerir una transfusión de sangre. También puede aparecer plaquetopenia o disminución excesiva de las plaquetas (las células sanguíneas que coagulan la sangre en caso de heridas). Este efecto produce un aumento de los hematomas (cardenales) o sangrado en encías y nariz.

    5. Neutropenia: es otro de los efectos más vigilados por los médicos debido a la gravedad. Consiste en la reducción de los glóbulos blancos o leucocitos (las células que nos defienden de la intrusión de elementos patógenos, como virus o bacterias). La neutropenia favorece la aparición de infecciones (fiebre, infección de orina, dolor de garganta). Cáncer de mama en hombres Uno de cada 100 casos de cáncer de mama se produce en un varón.Pese a que la frecuencia es menor que entre las mujeres, los hombres que sufren un cáncer de mama suelen tener un peor pronóstico de la enfermedad. Esta diferencia no se debe a que el tumor mamario en los hombres sea de un peor tipo, sino sencillamente a que se diagnostica bastante más tarde que entre las mujeres sobre todo por desinformación.

    El riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de mama aumenta si lo ha padecido alguien en su familia directa y también si ha sufrido el llamado síndrome de Klinefelter, una alteración por la que no se produce testosterona. Otros factores de riesgo son haber padecido enfermedades testiculares o sufrir sobrepeso. Los tratamientos que recibe un varón afectado por este tumor son los mismos que los aplicados a las mujeres.

    6 Hormonas

    Los estrógenos exógenos, en especial los utilizados en la terapia de sustitución hormonal junto a la predisposición genética, constituyen los elementos de mayor peso en la aparición del cáncer de mama. Muchas mujeres toman este tipo de terapia para reducir los síntomas de la menopausia. También se ha descrito un ligero aumento del riesgo de cáncer de mama en las mujeres que toman antinconceptivos orales. Entre los factores asociados a hormonas femeninas y una mayor frecuencia de cáncer de mama se incluyen la precocidad en la madurez sexual (antes de los 12 años), la menopausia después de los 50 años, la nuliparidad y el primer embarazo a término logrado después de los 30 o 35 años.

    7 Prevención

    Tiene que preocuparse cuando aparezcan los siguiente sintomas

    1. Aparición de un nódulo en la mama que previamente no existía. 2. Salida de líquido del pezón, en período que no corresponde a la lactancia (que puede ser claro o sangunolento).

    3. Dolor mamario persistente.

    4. Manchas o inflamación de la piel o pezón de la mama.
    5. Edema (hinchazón) o 'piel de naranja' en la mama o en extremidades superiores. 6. Cambios de tamaño de alguna de las mamas. 7. Irregularidades en el contorno. 8. Menos movilidad de una de las mamas al levantar los brazos. 9. Cambios en el pezón, como puede ser la retracción del mismo (hundimiento). 10. Aparición de un nódulo en la axila.

    8 Autoexploración

    Prevenir es tan simple como hacerse un autoexamen constante de sus propios senos. Debe realizarse entre 7 y 10 días después de la menstruación, cuando las mamas están menos sensibles. Es importante seguir este último punto, ya que durante el período premenstrual el incremento de progesterona y estrógenos hace que las glándulas mamarias retengan agua y, por tanto, puede dar la sensación de que están dilatadas y hay tumoraciones.

    La mayoría de las alteraciones detectadas cuando se recurre a la autoexploración mamaria son benignas e inofensivas; sin embargo, no se debe confiar. Siempre tiene que acudir al ginecólogo, ya que en caso de un padecimiento grave se tiene tiempo para evitar que el problema ponga en riesgo la vida.Desde la pubertad hasta la edad madura, los senos sufren cambios estimulados por la actividad hormonal o el tipo de dieta; los más comunes son los quistes o bolitas que, regularmente, desaparecen al terminar la menstruación, con medicamentos o mediante intervención quirúrgica.Cuando dichas afecciones van acompañadas de dolor, hundimiento del pezón, cambio en la coloración del seno, inflamación, secreción de líquido y protuberancias en axilas, podría tratarse de un tumor canceroso, al cual es posible tratar sin complicación al acudir al médico temprano.

    9 Planifique el tratamiento

    Antes de empezar el tratamiento, debe tener una segunda opinión sobre el diagnóstico y el plan de tratamiento. Programar una visita con otro médico puede ser cosa de una o dos semanas. Los estudios realizados muestran que un retraso breve de algunas semanas entre la biopsia y el tratamiento no tiene por que provocar que el tratamiento del cancer de mama sea menos efectivo. Existen varias maneras para encontrar un médico para una segunda opinión.El médico de la paciente puede remitirla a uno o más especialistas. Los especialistas que tratan el cancer de mama incluyen el cirujano o el ginecólogo, el oncólogo médico, y el oncólogo radioterapeuta. A veces estos médicos trabajan juntos en un centro o en centros especiales para las enfermedades de la mama.

    10 Consejos para prevenir el cancer de mama

    1. Ejercitese. Las investigaciones han demostrado que la actividad física puede ayudar a reducir el riesgo de padecer cáncer de mama. Trate de hacer ejercicio como parte de su vida cotidiana. El ejercicio intenso durante tan poco como cuatro horas por semana puede reducir su riesgo. Ya que ser obesa después de haber llegado a la menopausia puede aumentar su riesgo de padecer cáncer de mama. Los médicos saben que la obesidad aumenta su riesgo de varias enfermedades; de modo que tiene sentido mantener un peso saludable en cualquier edad.

    2. Limite el consumo de alcohol. Tomar más de uno o dos tragos de alcohol al día incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Por ello, se recomienda que las mujeres no beban más de un vaso de alcohol al día.

    3. Aliméntese en base a una dieta balanceada. Mantenga un menú bajo en grasas y rico en fibra, frutas y verduras hara bien para todo su organismo. Sin embargo, hay algunos nutrientes especialmente beneficiosos para combatir el cáncer de mama, como la vitamina A y el betacaroteno presente las zanahorias, espinacas y patatas dulces. La vitamina D y el calcio también ayudan, agregue pescados, leche, yogur y queso a su dieta.

    4. Disminuya la carga de glucosa: azúcares y almidones (panes blancos, papas, arroces) aumentan la producción de insulina. 5.Evitar los estrógenos químicos: como los pesticidas, la piel del pollo y otros. 6.Cambie el tipo de grasas: las grasas se clasifican en buenas, malas y saturadas. Las buenas son las conocidas como omega 3 y 9 (aceite de oliva, pescados, semillas de lino), las malas son las omega 6 (todos los aceites menos el de oliva, la mayonesa, la margarina, todo lo que diga 'hidrogenado', papas fritas, facturas) y las saturadas son las de origen animal (leche entera, carnes, manteca, crema de leche, etc.).