Juan Arzú Dolmo, un jugador bajo de estatura, pero en la cancha crecía y no se arrugaba ante nadie porque el coraje y el sacrificio fueron sus mejores aliados.
Se identificaba por su velocidad. Los adversarios tenían que meter la doble para superarlo porque él arrancaba en tercera. Quién no recuerda aquellas galopadas de 'Juanito' Arzú en la década de los ochenta defendiendo la camiseta del Vida, donde ganó dos títulos de campeón y tres subcampeonatos.
Todavía recuerda con tristeza y rabia el momento en que un directivo de Victoria los quiso sobornar en un clásico para perder intencionalmente y dejar que los Jaibos visaran su boleto a la liguilla.
¿Cómo recuerda su paso por el fútbol nacional ?
Con mucha satisfacción porque tuve momentos muy bonitos y agradables con los compañeros. En mi época ganamos dos campeonatos y tres subcampeonatos, las cosas salían bien porque nos llevábamos como familia.
¿En qué año llegó al Vida?
Llegué al Vida en 1978 con procedencia de Río Esteban, Colón. Comencé a entrenar con muchas ganas porque siempre quise vestir la camisa de un equipo importante como el Vida y por suerte y sacrificio logré quedarme por mucho tiempo.
¿Qué diferencia hay entre los jugadores de su época y los actuales ?
Hay mucha porque actualmente los muchachos ganan salarios elevados y en nuestros tiempos apenas nos alcanzaba para algunas cosas. La diferencia es que jugábamos por amor al equipo y hoy lo hacen por amor al dinero. No los critico porque entiendo que la vida está difícil en todas partes del mundo, pero en el fútbol nosotros jugábamos con el corazón.
¿En sus tiempos hubo un carrilero más rápido que usted?
En mis tiempos nadie me superaba en velocidad, aunque después llegó Daniel Zapata, pero no era más rápido que yo, con él hacíamos competencia, pero en verdad nunca corría más que yo porque me cuidaba mucho y tomaba mis hierbas para mantenerme en forma.
¿Qué tipo de hierbas ?
Calaica, tomaba mucha calaica, eso purifica la sangre y me daba mucha energía para entrenar, jugar y trabajar. Ésa era mi mejor medicina para correr por la banda de los estadios del país durante mi carrera.
En su época Vida ganó dos títulos y tres subcampeonatos. ¿Cuál era la fórmula ?
La lucha de todos los compañeros, todos éramos muy humildes y nunca nos mareábamos por los éxitos, más bien los tomábamos con mucha tranquilidad porque sabíamos que llegarían más a raíz de la unión del grupo y el gran amor que le teníamos a la institución.
¿A qué delantero le temía?
Temor a ninguno porque en la cancha todos somos iguales, pero sí respetaba a algunos como Orlando Caballero, Chito Reyes y Antonio Obando, eran jugadores muy habilidosos y había que cuidarlos durante los 90 minutos, aunque la verdad no sé si se preocupaban más ellos por mí o yo por ellos.
¿Tuvo lesiones considerables?
Sí, tuve una muy fuerte en 1981 que me llevó al quirófano. Estuve seis meses fuera de las canchas a raíz de esa lesión de los meniscos, la recuperación tardó mucho porque las cirugías en mis tiempos no son como ahora que hay mucha tecnología.
¿Por qué sólo jugó en el Vida si tenía condiciones para brillar en otros clubes?
Porque en el Vida formaba parte de los blindados, los directivos no dejaban salir fácilmente a los jugadores, sobre todo los que mostraban más habilidad, como Gorcha Collins, Matilde Lacayo, Jesús Carías, 'Palanca' Mendoza y este servidor.
¿Una alegría?
Tuve muchas, pero nunca voy a olvidar los campeonatos que ganamos porque no fueron fáciles, también los viajes al extranjero, porque nos divertimos mucho.
¿Una desilusión ?
La situación económica que siempre teníamos; muchas veces no nos ajustaba ni siquiera para comprarle una lata de leche a nuestros hijos, pero no nos quejábamos porque queríamos mucho al Vida.
¿Si volviera a nacer sería nuevamente futbolista ?
Sí, porque me gusta el fútbol, creo que es parte de mi vida; sin embargo, trataría de ser mejor para tener una oportunidad de jugar en el extranjero y asegurar el futuro. Lamentablemente, el tiempo no tiene retroceso y ya no se puede hacer nada para cambiar el pasado.
¿Una derrota dolorosa?
Todas son dolorosas porque a nadie le gusta perder, pero no se me olvida el 5-0 que nos metió Victoria en un clásico que se jugó la fecha del Carnaval. Eso nos dolió mucho, incluso no salimos a festejar el Carnaval por vergüenza ante nuestra afición; sin embargo, nos desquitamos en el siguiente clásico y les quitamos las aspiraciones de clasificar a la liguilla.
¿Es decir que esos clásicos se jugaban a muerte?
En ese tipo de partidos era prohibido perder. Ese año, Victoria clasificaba a la liguilla si nos ganaba a nosotros. Incluso un directivo de Victoria nos quiso sobornar para que perdiéramos y que Victoria clasificara.
¿Cuánto les ofreció ese directivo y a quién se refiere?
Por respeto no digo el nombre y la cantidad nunca la supimos porque no lo dejamos hablar, nos cayó mal su actitud y nuestro capitán Matilde Lacayo lo sacó de la reunión porque nos irrespetó. Todos nos sentimos mal por eso; además queríamos dejarlos fuera de la liguilla porque nos avergonzaron cuando nos ganaron en el Carnaval, lo que queríamos realmente era la revancha y la conseguimos.
¿Ahora a qué se dedica?
Trabajo como mecánico de mantenimiento en aires acondicionados en Estados Unidos. Gracias a Dios me va muy bien y me permite ayudar a mi familia.
¿Está conforme con su carrera o quedó algo pendiente?
Lo único que lamento es no haber salido a otro equipo para experimentar qué se siente y no haber sido convocado a una Selección, aunque ahora entiendo que los técnicos no se fijan en los equipos de La Ceiba porque les gusta marginarlos, conociendo la capacidad de los jugadores.
¿Qué le dejó el fútbol?
Muchos amigos, una bonita familia y gratos recuerdos. No me dejó dinero porque en mis tiempos no se pagaban las grandes cantidades de ahora, pero no me quejo porque conocí muchos lugares y contribuí con mis compañeros para darle tardes de alegría a los aficionados del Vida.
Perfil
Nombre: Juan Arzú Dolmo
Lugar de nacimiento: Río Esteban, Colón
Hijos: Juan Carlos, Heslin Sofía, Salma Jamileth y Jimmy Arnoldo
Esposa: Elena Esperanza Arzú
Años como profesional: 12
Club: Vida
Posición: Lateral derecho
Títulos: Dos, 1981 y 1983
Subcampeonatos: Tres
Principal virtud: Velocidad
Estatura: 1.68
Peso: 72 kilos
Un apodo: Juanito y Bra
Un entrenador: Gonzalo 'Chalito' Zelaya
Un compañero: Palanca Mendoza y Matilde Lacayo
Un directivo: Rafael Jaar
Un partido memorable: Contra Sagrada Familia de Costa Rica por el torneo de Concacaf
Breve reseña
Juan Arzú Dolmo se incorporó al Vida en 1978 y debutó con gran suceso un año después.
Por su capacidad se ganó la confianza de los técnicos y en su pedazo de grama fue titular inamovible. Esas temporadas, Vida tuvo una gama de jugadores de gran valía que se codeaban con los más pintados del contexto nacional y centroamericano, además fue la época donde ganó sus dos únicos campeonatos en la historia y varios subcampeonatos con dedicación, esfuerzo y sacrificio.
Juanito Arzú decidió retirarse del Rojo a los 28 años de edad porque el salario no le ajustaba para mantener a su familia, por lo que decidió emigrar a Estados Unidos, donde trabaja hasta la fecha en una empresa de mantenimiento de aires acondicionados. El orgullo de Río Esteban, Colón, confiesa que una vez tuvo la oportunidad de incorporarse a Real España, pero la directiva del Vida, dueña de su cartilla, no aprobó la transferencia porque consideraba que era pieza fundamental para las aspiraciones de ganar más campeonatos. De su carrera lo único que lamenta es que no se le dio la oportunidad de vestir la camisa de la Selección.
Frases
'Muchas veces llegamos a entrenar sin comer porque no teníamos dinero, pero nunca renunciamos a trabajar por el club porque lo llevábamos muy dentro del corazón'.
'Estoy muy orgulloso de mi carrera porque nunca lesioné a ningún colega, porque mi forma de jugar era anticiparme a los adversarios y mi velocidad me ayudaba muchísimo'.
'No entiendo por qué los técnicos de las selecciones no convocan a jugadores de Vida y Victoria conociendo su capacidad. Creo que eso no va a cambiar porque en mi época fue igual'.