Las víctimas fueron identificadas por sus familiares como David Murillo y Aurelio Murillo, ambos originarios y residentes de la zona donde ocurrió el violento suceso
Nasralla sorprendió a sus simpatizantes al arrodillarse y decirle a la presidenta “queremos que en Honduras se combata y se extradite a los narcotraficantes aunque sean sus parientes y amigos”