Hace diez años, Hernán Amador comenzó vendiendo baleadas para llevar útiles escolares, material didáctico y telas típicas a niños que viven en aldeas remotas.
El pueblo indígena Maya Chortí y la alcaldía de Copán Ruinas celebraron por quinto año consecutivo la tradicional ceremonia del Tz’ikin para agradecer la abundancia de sus cosechas.