El director de la Policía Nacional, Rigoberto Oseguera Mass, fue promovido al grado de comisionado general, la máxima jerarquía dentro de la carrera policial.
Durante décadas, Don Lalito se desempeñó como canillita de LA PRENSA, recorriendo las calles del municipio con periódicos en mano y anunciando con su característica voz: “¡Prensa, prensa!”