La capital industrial no puede ver el CAFTA como pasado. Debe verlo como una herramienta vigente para hablar de productividad, innovación, valor agregado, infraestructura.
De 1.5 millones de quintales logrados en 2015, arroceros hondureños pasaron a producir solamente medio millón (al 31 de diciembre de 2024) para un mercado que demanda por lo menos 5 millones de sacos ...