Cientos de pasajeros de los buses que cubren los municipios de Santa Cruz de Yojoa, Potrerillos, Villanueva y San Antonio, en el cono sur de Cortés, tuvieron que usar rutas alternas para llegar a sus destinos ayer, luego de que los transportistas decidieran parar esas unidades debido a que afirman que “ya no aguantan” la extorsión de la que son víctimas.
La medida, en la que al menos 500 autobuses dejaron de circular, fue tomada porque una de las cuatro estructuras criminales que los extorsionan, conocida como El Combo de la Muerte, les ha pedido subir la cuota semanal de 5,000 a 10,000 lempiras, indicaron los afectados.
“Son al menos 500 unidades que mantendrán el paro indefinido y seguiremos así hasta que lleguemos a un acuerdo con ellos (los extorsionadores), porque nos piden que depositemos aquí y allá y no podemos seguir enriqueciendo a esa gente. Ahora nos piden 25,000 lempiras de enganche y 10,000 semanales. Ya no aguantamos más; nos mandan teléfonos para extorsionarnos como si fueran frijoles”, expresó uno de los manifestantes, quien por seguridad no reveló su nombre.

Contó que sienten miedo, ya que las amenazas no quedan solo en palabras, sino que ahora reciben atentados.
“Ahora ya no son solo amenazas, sino que hay atentados. La semana pasada tirotearon tres unidades y en esos ataques salieron heridos dos compañeros, y les dijeron que solo les avisaban. Ellos dijeron que ya no van a seguir trabajando porque tienen miedo. Llevamos un mes en esta situación, pero ya no podemos más y necesitamos que la presidenta nos ayude y que las autoridades de Seguridad también tomen cartas de verdad en el asunto”, agregó el afectado.
Amenazas
Los transportistas indicaron que son cuatro las estructuras criminales a las que actualmente pagan extorsión: Los Élites, El Combo de la Muerte, Los Soles y Los Simson, quienes, según dijeron, son de una misma organización, pero se hacen llamar de distintas maneras con el objetivo de obtener más dinero.

“Ahorita son los miembros de la banda del Combo de la Muerte los que nos quieren subir la cuota y hasta que lleguemos a un acuerdo con ellos volveremos a circular. Esto es algo que no solo perjudica a miles de personas que usan estos buses, sino que también a cientos de familias que dependen del trabajo de los conductores y ayudantes. Solo en Villanueva son 120 buses, y por cada uno son dos personas; solo ahí son 240 familias las que no tienen ingresos económicos”, lamentó, al tiempo que relató que, por tanta intimidación, muchos compañeros están considerando dejar sus trabajos e irse del país.
Alegaron que es necesario que las autoridades del Gobierno regulen la venta de chips telefónicos, ya que bajo esa modalidad los delincuentes les cobran las cuotas extorsivas y no hay nadie que vigile esas plataformas. Indicaron que muchas órdenes del cobro del mal llamado “impuesto de guerra” provienen de las cárceles.
Ante la paralización de las unidades, las autoridades de la Dirección Policial Antimaras y Pandillas dijeron que han actuado de oficio para dar con la captura de los responsables; sin embargo, mencionaron que al no haber una denuncia formal por parte de los afectados, se dificulta el trabajo de identificación de los extorsionadores. No descartaron que haya una intervención en esas unidades.