05/04/2026
07:58 PM

Llevan 47 años educando a niñas de bajos recursos

La escuela María Mazzarello funciona en la colonia Zerón gracias a la iniciativa de un grupo de religiosas del instituto María Auxiliadora.

Desde hace 47 años, la escuela María Mazzarello ha formado con educación de calidad a miles de niñas de escasos recursos y en riesgo social de San Pedro Sula.

En octubre de 1965, un grupo de exalumnas del Instituto María Auxiliadora, liderado por sor Amalia Argüello, tuvo la iniciativa de emprender actividades para construir una escuela de niñas pobres en un terreno donado por la Municipalidad.

Un año después, reclusos de San Pedro Sula enviados por el alcalde Guillermo Gutiérrez iniciaron la construcción del pequeño centro educativo de madera, de forma circular, entre las 11 y 12 calles, 21 avenida, colonia Zerón, donde continúa funcionando.

La María Mazzarello, inaugurada y bendecida el 15 de mayo de 1966, es la única escuela privada para niñas en la ciudad e imparte clases desde preparatoria a primaria a 250 niñas de bajos recursos económicos.

Sor Patricia Aguilar, directora del centro educativo, manifestó que con el paso de los años la institución ha tenido varios cambios. “Al principio había buses que recogían a las niñas y las traían a la escuela gratuitamente. Antes, las niñas permanecían desde las 7:00 am hasta las 5:00 pm, les enseñábamos oficios por la tarde y por cinco años fue mixto”, dijo.

De aquel pequeño centro de madera ya no queda nada. La escuela se ha expandido en al menos dos terrenos más, que permitieron construir 15 grandes espacios donde funcionan siete aulas de clases básicas, el aula de computación, de inglés, de educación para el hogar, el salón de actos y la cocina, entre otros.

La cuota mensual de la escuela es de 200 lempiras. Algunas familias se retrasan en los pagos, por lo que se buscan alternativas para ellas.
“Negociamos con las personas que se atrasan en los pagos, les decimos que vengan a barrer y así es considerado su aporte monetario en trabajo. También los papás vienen una vez al mes a hacer una limpieza general de la escuela”.

Casa hogar

El trabajo de las hermanas del Instituto María Auxiliadora no finalizó con la construcción y el funcionamiento de la escuela.

En 1998 surgió la idea de una casa hogar o internado que funciona en uno de los extremos del terreno donde está la escuela María Mazzarello.

“Al constatar que algunas niñas regresaban a ambientes dolorosos e inhumanos, se creó el hogar que lleva el mismo nombre”.

Hay 27 niñas que, además de vivir en la casa hogar, estudian en la escuela María Mazzarello. Las menores provienen en su mayoría de zonas como la aldea Armenta, El Carmen, Rivera Hernández, Chamelecón y Naco, Cortés.

Experiencia

Sor Sagrario Vargas labora en la casa hogar y señala que es una experiencia maravillosa convivir con niñas que necesitan tanto amor y cariño.

“Les educamos en valores, les enseñamos a que estén atentas a cualquier abuso porque ya hemos descubierto dos niñas que sufrieron abuso físico y sexual en su casa”.

Aunque las menores viven de lunes a viernes en la casa hogar, los fines de semana las visitan sus familiares, quienes son autorizados a llevárselas a casa hasta el lunes.

Si los familiares de las niñas pueden pagar 100 lempiras mensuales por la estadía de ellas, lo hacen; no obstante, hay personas que explican que no pueden hacerlo y se busca que colaboren de alguna forma con la institución.

María Inés Madrid está por cumplir 30 años como maestra de la escuela y manifiesta que no puede imaginar dejar de darles clases a sus niñas de quinto y sexto grado.

“Hay niñas que tienen problemas de aprendizaje o vienen muy violentas por el hogar en que han vivido. Por eso, muchas veces nos transformamos por un momento en sus mamás”.

Madrid recuerda el orgullo que sintió al conocer que una de las niñas a las que había educado por varios años se convirtió en maestra y que compartirían el salón de clases, pero como colegas.

“A veces encuentro a las niñas convertidas en mujeres en las calles y siempre me saludan”.

Con el objetivo de recaudar fondos para que funcione la institución, la administración echó a andar una panadería en el área de la escuela, donde semitas, pastelitos de piña y donas son algunas de las delicias consumidas por padres de familia y para algunos encargos.

La escuela necesita para funcionar 70 mil lempiras al mes, que muchas veces no saben cómo obtener completos, ya que no reciben ayuda del Gobierno ni de instituciones.

Las personas que deseen hacer sus pedidos a la panadería Mazzarello pueden hacerlo al 25613518.