Catracho, el tratamiento que ha salvado miles de vidas en Honduras

Los médicos hondureños Óscar Díaz y Fernando Valerio formaron un equipo con Miguel Sierra Hoffmann con buenos resultados. El Maiz también ayudó a evitar agravamientos.

El alto flujo de oxígeno más el dormir boca abajo han sido parte del tratamiento implementado en los hospitales hondureños.
El alto flujo de oxígeno más el dormir boca abajo han sido parte del tratamiento implementado en los hospitales hondureños. /

SAN PEDRO SULA.

Los números eran catastróficos para Honduras al inicio de la pandemia, pero las proyecciones fallaron, eso en parte gracias a los tratamientos Catracho y Maiz.

Uno es un protocolo y el otro un tratamiento, ambos creados por médicos hondureños y que trascendieron fronteras.

A un año de la pandemia y en medio de un débil sistema sanitario hay cosas buenas, y una de ellas es el Catracho, cuyos medicamentos utilizados ya han sido validados en un 80%. Su eficacia ha sido expuesta por médicos hondureños en importantes debates de talla mundial.

Significado de nombre catracho
C= colchicina
A2= doble anti inflamatorio que es la dexametasona con colchicina
T= tocilizumab
R= ivermectina
A= anticoagulación C= hidroxicloroquina H= alto flujo de oxígeno
O= dormir boca abajo

Hay otras acciones comunitarias que han ayudado como las brigadas médicas, triajes y la aplicación del tratamiento Maiz en la primera fase de la enfermedad que evitaron que se cumpliera la proyección catastrófica de hasta 60 mil personas fallecidas a la fecha.

El tratamiento Catracho siempre fue provisto para el paciente que se hospitaliza y evitar que llegue a la unidad de cuidados intensivos; mientras que el Maiz fue hecho para tratar a las personas en la etapa viral.

Del primero hay estudios importantes que revelan que la cantidad de días en cuidados intensivos disminuyeron considerablemente y lo más importante: se salvaron miles de vidas.

A un año de la pandemia, LA PRENSA dialogó con uno de los creadores de Catracho, Óscar Díaz, un médico intensivista y jefe de la UCI del Seguro Social.

“En un año han pasado muchas cosas y hemos aprendido. Se han dado experiencias positivas y negativas con el tratamiento”, afirmó.

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Recuerda que Catracho fue una propuesta de tratamiento pragmática en un momento donde no se conocía la enfermedad en su contexto general de cómo afectaba a las personas y lo que podía venirse. En ese momento los tratamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) eran desde cierto punto conservadores, recuerda el médico.

Catracho significó modificar un poco esa forma y empezar a utilizar algunos medicamentos desde un enfoque realista partiendo de los hallazgos y de cómo entendíamos mejor la enfermedad”, explica.

El galeno destaca que el uso temprano de esteroides, y que posteriormente fue validado con un estudio que se hizo en el Reino Unido, el uso de anticoagulantes que -originalmente no se planteaba- y que en el protocolo hondureño se consideró oportuno, comenzó a salvar vidas.

Además, el empleo de un medicamento de rescate cuando los esteroides fallaban, también validado y finalmente el antiinflamatorio que se llama colchicina mostraron que las cosas estaban haciéndose bien. Lo anterior ayudó a reducir la muerte de muchas personas, asegura el médico.

Para el profesional también fue relevante el aprendizaje que no solo entubando a los pacientes se salvaban, sino que empleando otras terapias como alto flujo de oxígeno y de esa forma no llegaba la entubación y reducía la muerte de las personas por riesgo de infecciones.

“Logramos mostrar de manera estadística que la estancia de las personas en una UCI se redujera entre cinco y nueve días con el empleo de ese tratamiento. Y los otros estudios demostraron que los porcentajes de mortalidad disminuían al emplear esos medicamentos”, detalló.

Consideró que falta por validar el uso de antirretrovirales en el tratamiento y la ivermectina, que está en discusión.

En una presentación realizada, el intensivista Fernando Valerio, otro de los creadores de Catracho, señaló que se redujo la estancia media en UCI en 5.4 días en pacientes de edad media de 54 años y hasta nueve días en pacientes mayores, por lo que sugiere que la implementación de este protocolo de tratamiento podría permitir a un sistema sanitario manejar un 60% más de pacientes con covid-19 con el mismo número de camas de UCI.

Dentro del luto y el dolor que se vive en la pandemia hay cosas positivas de destacar, y una de ellas es el talento profesional médico que se tiene y que gracias a su dedicación y entrega han salvado miles de vidas.

La Prensa