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Réquiem por el árbol

  • 29 mayo 2023 /

Si a los árboles caídos se les enviaran ofrendas mortuorias como a los humanos, este día dedicado a ellos, las tierras arrasadas por los incendios forestales, la tala criminal y el daño al medio ambiente, estarían cubiertas de ofrendas florales en su memoria. Estos indefensos hijos de la naturaleza que nos brindan su pródiga sombra, sus frutos o que amortizan las precipitaciones pluviales en las montañas para defender los valles de las inundaciones, sufren cada vez más por la acción despiadada de sus mismos beneficiarios.

Después de escuchar el rugir de las motosierras o el crujir del fuego en lo alto de la campiña, viene el bramido de los ríos desbordados que arrasan con sus aguas oscuras, extensos cultivos y poblados en la época de invierno. No existen programas acertados de prevención para evitar que se repita la historia siniestra de los incendios forestales cada año durante los crueles veranos, mientras las instituciones encargadas de proteger el bosque favorecen a los depredadores con permisos de inmisericorde explotación de las especies maderables.

Quién no recuerda cuando en la escuela cantábamos con sentido fervor cívico el Himno al Pino, “que la vida benigna nos dio y por siempre se muestra imponente a los besos radiantes del sol”. Pero escucharlo en estos tiempos de sequía suena como un canto lúgubre, pues miles de ellos han sucumbido ante el terrorismo de los pirómanos impunes, los explotadores del bosque y últimamente por la plaga del gorgojo descortezador.

Hace falta más programas de reforestación para recuperar rápidamente el bosque muerto, pero sobre todo conciencia ciudadana para valorar el papel vital que el árbol desempeña en la detención del desastre ecológico derivado del efecto invernadero.

Es menester que salgan a la palestra ambiental más ciudadanos como Sergio Barrientos, un vecino de río Blanco quien decidió no quedarse como espectador ante los daños que el humano le ha causado al afluente que atraviesa ese sector de San Pedro Sula. Las acciones que tomó, junto a otros pobladores, para recuperar la flora y fauna asesinadas, están dando resultados.