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Juicio de Tony: exnarco detalla millonarios sobornos que pagó para evitar la extradición

Jurado ve video donde Tony Hernández aparece reunido con el exjefe de Los Cachiros, que grabó para la DEA.

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Narco. Devis Leonel Rivera Maradiaga es un testigo del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Narco. Devis Leonel Rivera Maradiaga es un testigo del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Nueva York.

En el séptimo día del juicio incoado por narcotráfico contra Juan Antonio (Tony) Hernández, el líder del cartel de Los Cachiros, Devis Leonel Rivera Maradiaga, aseguró que pagó un soborno de $250,000 a Juan Orlando Hernández, medio millón de dólares al expresidente Porfirio Lobo y un monto no especificado a Julián Pacheco, actual ministro de Seguridad.

El capo, de igual manera, implicó ayer a diputados y funcionarios gubernamentales (tanto de la administración pasada como de la actual) en una trama de “narcosobornos” relacionada con la acusación de tráfico de cocaína contra Tony.

Por solicitud de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Rivera Maradiaga, uno de los narcos más sanguinarios del país, compareció como testigo en la Corte del Distrito Sur para demostrar que sostuvo un encuentro con Tony con el propósito de entregarle dinero para Hernández.

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Al rendir el testimonio frente al juez Kevin Castel, Rivera Maradiaga mencionó a Milton Puerto (diputado), Arnaldo Urbina (exalcalde), Roberto Ordóñez (ministro), Midence Oquelí Martínez (exdiputado), Fredy Nájera (exdiputado), Óscar Nájera (diputado), Hugo Ardón (exdirector del Fondo Vial), Carmen Rivera (exdiputada y exviceministra), Reynaldo Ekónomo (diputado) y Julián Pacheco (ministro de Seguridad).

Al comienzo del interrogatorio, Rivera Maradiaga le afirmó a la Fiscalía que el expresidente Lobo Sosa y su hijo Fabio Lobo le ayudaron a lavar dinero procedente del tráfico de drogas y aseguró que le pagó entre $500,000 y $600,000 en sobornos al exmandatario.

Durante la primera reunión con Pepe Lobo en 2009, este “nos dijo que nos iba a proteger de la extradición a mí y a mi hermano Javier Rivera en su gobierno”, explicó al jurado.

“¿Ayudó Pepe Lobo a proteger los cargamentos de cocaína?”, preguntó el fiscal Emil Bové. “Sí, señor”, respondió el Cachiro. “¿Ayudó Pepe Lobo a lavar activos de la droga?”, continuó el fiscal, “Sí, señor”, contestó.

Prueba Juan Antonio (Tony) en el video presentado ayer en la Corte por la Fiscalía. Cortesía

El Cachiro, quien colaboraba para la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) desde 2013, también relató que el diputado por su departamento (Colón) Óscar Nájera le ayudó con información y a evitar una captura, pues él, por el poder que tenía, le eliminaba los operativos realizados por la Policía Nacional y el Ejército. Mientras, Fredy Nájera lo apoyó con vuelos de cocaína a través del municipio de San Esteban (Olancho).

El exnarco manifestó que con parte del dinero captado con el tráfico de unas 130 toneladas de cocaína conformó la empresa Inrimar con la cual obtuvo contratos del Gobierno de Lobo Sosa para lavar activos. Además, agregó que tenía cuentas bancarias a nombre de otras personas.

El narcotestigo aseguró que Jaime Rosenthal, presidente del Banco Continental, le dio L100 millones en efectivo de sus cuentas porque él le dijo que “estaban a punto de congelarse” luego de que la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) los designara como narcotraficantes.

El Cachiro, que tomó tiempo hasta para bromear, dijo en la sala de la corte que el dinero “está guardado en Honduras” y que le “daría una parte o todo” al juez si se lo pidiera.

Entre 2010 y 2013, Devis sobornó a Fabio Lobo con $300,000 para que el Gobierno de su padre le concediera contratos por L250 millones (más de $10 millones, al cambio actual) y le ayudara a ocultar activos como armas, vehículos, propiedades, computadoras y ganado.

Con Tony. Luego, dijo que Tony le envió un mensaje en el cual le expresaba que quería trabajar con él “en el tráfico de drogas” y en un hotel de San Pedro Sula se reunió con Óscar Ramírez, abogado de Tony, y Juan Manuel Ávila Meza, quien le indicó que el ahora acusado quería un adelanto de $100,000.

Sin embargo, le dijo al fiscal que ese día “solo tenía $50,000” que le entregó a Ramírez. Este le recomendó que se reuniera con Tony y le llevara los contratos.

Rivera Maradiaga recordó ayer ante el juez Castel que él siguió las instrucciones de Ramírez. Llamó a uno de sus empleados, Eduardo Pérez, para pedirle que “juntara los contratos”, los cuales le presentó a Tony en una reunión que sostuvo en un restaurante Denny’s de Tegucigalpa.

El narcotestigo filmó la reunión con Tony con un reloj que tenía cámara. Este video llegó más tarde a manos de la DEA y ayer la Fiscalía lo mostró en la corte como una de las pruebas.

Precisó que en la reunión le pidió a Tony que le ayudara a cobrar deudas que el Gobierno tenía con Inrimar por los contratos firmados en el gobierno de Lobo Sosa.

Aseguró que, además de pagarles sobornos a policías, fiscales, jueces y políticos, le dio, por medio de Tony, $250,000 al presidente Hernández y otra suma no establecida a Julián Pacheco.

El testigo cooperante del Departamento de Justicia dijo que en 2014, durante una reunión con los hermanos Arnulfo y Luis Valle, líderes del cartel de Los Valle, en El Espíritu, Copán, se enteró que estos narcos querían asesinar al presidente Hernández por haberles incumplido los acuerdos.

Arnulfo dijo que lo querían matar porque una vez que salió presidente no les contestaba el teléfono después que le apoyaron en su candidatura”, respondió a preguntas de la Fiscalía.

Aseguró que no ayudó a los hermanos Valle en su plan porque ya para esa fecha cooperaba para la DEA. “Nunca estuvo en mi mente matar al presidente de mi país”, agregó.

Ayer, en Tegucigalpa, por medio de su cuenta de Twitter, el presidente Hernández reaccionó al enterarse de las declaraciones de Rivera Maradiaga.

“El FBI reveló la magnitud del plan del cartel de Los Valle Valle y sus socios para asesinarme, porque sabían que tarde o temprano los íbamos a capturar, extraditar e incautar bienes obtenidos con sangre. De eso sí hay pruebas reales; no como las acusaciones de los narcos asesinos”, dijo el presidente.

En Nueva York, Rivera Maradiaga también indicó que el diputado Reynaldo Ekónomo le informó que el Presidente había escuchado rumores de que él y su hermano Javier querían asesinarlo, y este se comprometió a ayudarlo porque ese día se iba a reunir con el mandatario.

El diputado le dijo que lo llamaría “para que aclarara la situación” y le pidió a cambio $20,000 y la camioneta nueva que usaba para desplazarse por Tegucigalpa.

Según el exnarco, Ekónomo cumplió su palabra y lo llamó cuando estaba con el presidente Hernández, pero le explicó que estaba puesto el altavoz y este no hablaría con él, solo escucharía.

“Pueden investigar mi vida”: Reynaldo Ekónomo, diputado del Partido Nacional por Cortés

Reynaldo Ekónomo, diputado por Cortés del Partido Nacional, rechazó “categóricamente” las acusaciones de Devis Rivera Maradiaga y dijo estar “abierto” a cualquier investigación.

El diputado dijo que no recibió dinero del Cachiro y desvirtuó que sea parte de círculos cercanos del expresidente Porfirio Lobo Sosa y del actual mandatario. Devis aseguró que le pagó entre 50,000 y 70,000 dólares a Ekónomo para que sobornara a un juez para que le quitara una orden de captura.

“Estoy abierto a cualquier proceso de investigación que se pueda abrir nacional e internacionalmente”, dijo.

“Aquí estoy con la frente en alto diciendo que no tengo ningún acto ilícito que me pueda avergonzar”. En segundo lugar, el Cachiro “se refiere a que yo recibí un recurso porque le ayudé en un tema, en caso judicial (...). No soy ni he sido juez, no soy ni he sido fiscal, no soy ni he sido representante de él (...)”.

“Yo no doy órdenes a policías”: Óscar Ramón Nájera, Diputado del Partido Nacional en Colón

Óscar Ramón Nájera, diputado nacionalista por Colón, expresó que él no ayudó al cártel de Los Cachiros a traficar drogas.

“Yo no le puedo dar órdenes a ningún policía, a ningún militar porque yo no soy autoridad del Ejecutivo, sino un parlamentario por más de 30 años”, dijo a una radio capitalina.
El diputado, quien conoce a los hermanos Rivera Maradiaga, ha asegurado que no es partícipe de actividades delictivas.

“Un asesino no va en consecuencia con mis características personales”, dijo Nájera.Sin embargo, no es la primera vez que en EEUU mencionan el nombre de Nájera en temas relacionados con narcotráfico y por esa razón ha tenido que ofrecer otras declaraciones.

“No puede ser que yo tenga que estar repitiendo lo mismo cada vez que venga una persona que no tiene escrúpulos y no respeta la vida de las personas”, puntualizó.