La Secretaría de Salud (Sesal) reafirmó este lunes que ningún medicamento, insumo o producto vencido que no cumpla con las condiciones establecidas puede ser utilizado o distribuido a los pacientes, luego de los reportes sobre medicamentos y equipo médico expuestos en una bodega en el sector de El Lolo de Tegucigalpa.
La institución aclaró que los equipos médicos, materiales y otros bienes observados en instalaciones de la Sesal corresponden a productos identificados para descarte y que no están destinados para su utilización en pacientes ni forman parte de los insumos disponibles para los establecimientos de salud.
Sobre el equipo y la maquinaria, las autoridades explicaron que forman parte de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para un proyecto cuya entrega se realiza de manera escalonada a las diferentes regiones de salud.
Según la Sesal, parte de estos bienes será utilizada para reforzar el bloque materno-infantil en Santa Rosa de Copán, así como otros establecimientos de salud. La institución negó que los equipos estén siendo embodegados o almacenados de forma permanente.
Las autoridades detallaron que el espacio señalado corresponde temporalmente a bienes que cumplieron su vida útil, presentan desperfectos, deterioro o ya no están aptos para ser utilizados. Estos deben someterse al procedimiento institucional para determinar su baja y disposición final.
La Sesal indicó que, al tratarse de bienes públicos adquiridos con recursos del Estado o recibidos mediante donación, su retiro, destrucción o disposición final debe cumplir con procedimientos administrativos, legales y de control. Por ello, su permanencia temporal en un área institucional no significa que estén disponibles para los servicios de salud.
En cuanto a los medicamentos e insumos, la institución explicó que tienen una vida útil determinada y que su utilización depende de factores como las necesidades de los establecimientos, el consumo, la rotación y las condiciones de almacenamiento. Cuando alcanzan su vencimiento o dejan de cumplir las condiciones requeridas, deben ser retirados y sometidos al proceso de registro, baja y disposición final.
La Sesal también aclaró que las cajas mostradas en las imágenes difundidas corresponden a empaques vacíos utilizados para transportar vacunas contra el covid-19. Durante la pandemia, Honduras recibió un embarque de vacunas de Pfizer acompañado del diluyente; posteriormente, el fabricante modificó la presentación e incorporó el diluyente, por lo que quedó un remanente que ya no podía utilizarse con las nuevas vacunas y posteriormente venció.
La institución señaló que ese remanente no está destinado a pacientes ni a establecimientos de salud y que realiza las gestiones para su disposición final, incluida la coordinación con una empresa cementera en San Pedro Sula y las instancias competentes en vigilancia, regulación sanitaria y cumplimiento del marco normativo. La Sesal reiteró su compromiso con la transparencia y el manejo responsable de los bienes públicos.