Los políticos no se están ocupando de los más necesitados. Así resumen su mensaje a los candidatos a la Presidencia cuatro hondureños que representan a un importante sector de la población, los taxistas. Claman porque en los planes de gobierno incorporen estrategias reales para darles seguridad, pues a diario son víctimas de la ola delictiva cada vez más violenta.
Especial Voto 2009
Además exigen educación y salud para sus familias, empleos y proyectos de vivienda accesibles a los más pobres.
Las peticiones de los taxistas fueron ventiladas a través del foro político Tú Decides, cuyo propósito es que los candidatos a puestos de elección popular conozcan lo que espera la población de ellos.
En sus participaciones, estos sampedranos dicen que los políticos han perdido credibilidad y que deben trabajar para que los electores acudan a las urnas a votar, pues ya no se dejan impresionar con “las cancioncitas” de las propagandas.
Los protagonistas del foro fueron Hipólito Mejía, taxista ruletero, Wilfredo Benítez, que labora en los colectivos, Juan Ramón Mejía, también ruletero, y Elio Muñoz, taxista colectivo y directivo de la Asociación de Taxistas.
Ellos opinan que los políticos han dividido al país, que deben esforzarse por que regrese la armonía si quieren lograr la llegada de votantes a las urnas.
También consideran que es obligación de los gobernantes responder a las principales necesidades básicas, que han estado en el olvido año tras año.
Hipólito Mejía. Taxista ruletero
“El plan de trabajo tiene que beneficiar a todos los hondureños y deben cumplirlo porque hasta ahorita no hay acciones para que el pueblo prospere. Les pedimos que se esmeren por el bien común”, aconseja a los políticos Hipólito Mejía.
Según él, los ejes fundamentales de un plan de gobierno deben enfocarse en mejorar el trabajo, la seguridad, la salud y la educación.
“Un pueblo al que no se le cubren las principales necesidades no le interesa a sus políticos. No importa de qué partido sea el candidato, tiene el deber de cumplirle a los hondureños”, dijo Mejía.
Añadió que uno de los problemas que más necesitan respuesta es la inseguridad en las calles.
“Los hondureños dormimos con un ojo abierto y otro cerrado porque no nos sentimos seguros. No tenemos confianza en los gobiernos que nos han desgobernado, porque eso es lo que han hecho”.
Asegura que no ha conocido a un político que en realidad se preocupe por la ciudadanía.
“Los gobernantes nos quieren tener sin salud y educación para someternos a un solo principio, el de ser como borregos y sólo seguir levantando la mano a lo que quieren imponer”, expresó.
Mejía piensa que la crisis política en el país se debe a la ignorancia del pueblo.
“Todo lo que ha pasado ha sido por la falta de educación de nuestro pueblo. Si la gente conociera la Constitución de la República, sabríamos si es un golpe de Estado o una transición de Gobierno, pero cualquiera de las dos cosas que haya sido, es un golpe para el pueblo.
Estamos amoldados a un sistema de opresión de nuestros gobernantes y ya no lo podemos seguir tolerando”, lamentó el taxista.
Wilfredo Benítez. Taxista colectivo
Para Wilfredo Benítez, la política tiene insatisfechos a todos los hondureños y si no paran las confrontaciones entre los candidatos, considera que la participación en las próximas elecciones no será masiva. También cree que los políticos no cumplen sus promesas.
Si continúan las campañas agresivas unos contra otros, asegura, seguirán perdiendo credibilidad ante los ojos de los hondureños.
“No sabemos qué rumbo lleva el país en medio de esta crisis de la que nadie tiene control”.
“El candidato electo debe tener un espíritu emprendedor y ser guiado por Dios y las leyes. Además, tener buenos proyectos para la población, pues es un deber del Estado”, dijo Benitez.
Opina que no ha habido en el país un funcionario que satisfaga las verdaderas necesidades del pueblo.
“Los tiempos han cambiado. Recuerdo que en mi niñez el que era liberal iba a votar sólo por ser liberal y eso ya no es así”.
“La gente ya sabe que le han mentido, que la han engañado, y no vamos a confiar ya en las frases bonitas que dicen antes de llegar al poder”.
“Para gobernar la nación -dice- deben tener principios éticos, morales y cívicos, pero lo han perdido todo. Si no cambian, no llegaremos a las urnas”.
Benítez se queja de que en las escuelas no se enseñe a los niños los principios fundamentales para ser hombres de bien.
“Han dejado lo más importante: la enseñanza a los más pequeños. Los niños deben tener formación y conocer qué es la moral.
Esperamos que los políticos tomen en cuenta nuestras peticiones, las mismas de la mayoría de las personas, porque tenemos iguales carencias”, advirtió.