Tegucigalpa, Honduras. El déficit de maestros en el sistema educativo público de Honduras no responde a una falta de profesionales disponibles, sino a problemas en la planificación, distribución y administración de las plazas docentes, según dirigentes magisteriales.
La reacción surge luego de conocerse que el país necesitaría incorporar alrededor de 18,000 docentes para reducir la brecha actual y acercarse a las relaciones de estudiantes por maestro registradas en América Latina y a nivel mundial.
Gerardo Solano, dirigente magisterial, aseguró que Honduras dispone de suficientes profesionales formados para cubrir buena parte de esa necesidad, pero miles permanecen fuera del sistema educativo.
“Tenemos más de 20,000 docentes desempleados y la cifra podría rondar los 30,000 profesionales”, afirmó Solano, quien considera que el problema principal está en crear las estructuras presupuestarias y ubicar a los maestros donde realmente son necesarios.
Según el dirigente, la distribución del personal no siempre responde a las necesidades de cada departamento, municipio o centro educativo. A esto se suma que las plazas que quedan disponibles por jubilaciones no necesariamente son ocupadas de inmediato de forma permanente.
Plazas congeladas
Solano estima que alrededor de 200 docentes se jubilan cada mes, lo que genera nuevas vacantes que, a su juicio, deberían ser cubiertas rápidamente para evitar que aumente el déficit en las aulas.
“200 docentes se jubilan cada mes, por lo que esas plazas deberían ser ocupadas de manera inmediata”, señaló. Explicó que algunas estructuras quedan congeladas, mientras otras son cubiertas de forma temporal durante uno, dos o tres meses.
Los representantes magisteriales plantean que, además de redistribuir mejor a los docentes existentes, la Secretaría de Educación debería ampliar la cantidad de estructuras que pone a disposición mediante los concursos de contratación.
De cara al concurso docente previsto para enero de 2027, el gremio considera que el reto no será únicamente realizar las pruebas, sino garantizar transparencia en la asignación de las plazas.
Los maestros también reclaman que los nombramientos sean otorgados con base en las calificaciones, preparación y méritos de los aspirantes, y señalan que todavía persisten cuestionamientos por una posible politización en algunos procesos de contratación.