El 25 de marzo conocerán fallo la “Reina del lavado” y sus hermanos

La Fiscalía acusa a la familia de mover L665.1 millones como parte de actividades de lavado para Los Cachiros.

Jessica Paz Castellanos en la sala de los tribunales.
Jessica Paz Castellanos en la sala de los tribunales. /

Tegucigalpa, Honduras

Luego que la Fiscalía y la defensa expusieran las conclusiones, el Tribunal de Sentencia programó para el 25 de marzo el fallo contra Jessica María Paz Castellanos, la “Reina del lavado”.

El caso abarca a sus hermanos Elida Leticia y Vilma Aracely Paz Castellanos, Juan Carlos Paz Villanueva y Dennis Alexander Paz Jiménez. La Fiscalía les atribuye que movieron alrededor de 665.1 millones de lempiras como parte de las actividades de lavado que efectuaron para los hermanos Rivera Maradiaga, líderes del cartel Los Cachiros.

El lunes, la Fiscalía cuestionó el informe financiero presentado por la defensa al alegar que se presentaron nuevas enmiendas que no eran conocidas por el ente fiscal. El peritaje financiero que se preparó, según el analista, mostró saldos promedios finales de créditos que aseguran fueron sumados para hacer el desglose financiero de los movimientos que realizó Vilma Aracely Paz de 2004 a 2017.

Según el analista, esas enmiendas acreditan transacciones que no correspondían a la acusada, sino que aseguraron eran depósitos de clientes que se hicieron en la cuenta personal, pero que correspondían a pagos de los clientes de las empresas que manejaron.

Ese cruce de fondos es lo que, según el perito, justifica los movimientos que para la Fiscalía y la Unidad de Investigaciones Financieras de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) son operaciones sospechosas, así como un depósito que se registró en una de las cuentas por un monto de 98,000 dólares.

Durante el juicio, la Fiscalía mostró que de 2011 a 2017, Jessica Paz manejó más de 16 cuentas bancarias de lempiras y dólares, obtuvo más de 26 préstamos, muchos de ellos millonarios, los cuales pagaba en menos de un año.

Desde julio de 2016, la Dirección de la Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) recibió una denuncia que reveló las operaciones atípicas de la familia como producto del lavado de activos que habrían recibido del cartel Los Cachiros.

La Prensa